Colombeia

Hay en las cincuenta leguas de los corrales dos parajes proporcionados de Vegas, los que convendrá prevenir para alimento de las Boyadas. Porque no debiendo esperarse que las yuntas que salgan, sigan las setenta leguas con el poco alimento que dan los corrales precisa preparar remudas. Las Boyadas de las Estancias de Matanza (que no distan mucho de este camino) pueden auxiliar haciéndolas salir a él. Si ha de marchar gente, se pueden prevenir alojamientos a jornadas proporcionadas: porque en las más de las haciendas no hay casa para 25 hombres. Se allana el camino para carretas en todo marzo, con cien forzados, que los manden cuatro sobre estantes, herramientas y otras cositas de que se dará minuta. Bien entendido que desde antes de mediados de marzo podrán salir de aquí los carros, pues se llevará la composición de aquí para Tagua, y como las carretas han de gastar en andarlo veinte días, llegarán allá a su conclusión. Y se procurará abreviar el trabajo hasta ver si se pueden poner en camino desde principio de dicho mes, o fines de febrero. El mismo Don Miguel de Armenteros que se encarga del camino, dice que lo hará también de las carretas y sus cargas, obligándose a ponerlas y entregarlas en Tagua. Es Capitán de una Compañía de Caballería ligera de la Hanabana, y con su gente hará todo éste servicio y escolta por sólo el
Hay en las cincuenta leguas de los corrales dos parajes proporcionados de Vegas, los que convendrá prevenir para alimento de las Boyadas. Porque no debiendo esperarse que las yuntas que salgan, sigan las setenta leguas con el poco alimento que dan los corrales precisa preparar remudas. Las Boyadas de las Estancias de Matanza (que no distan mucho de este camino) pueden auxiliar haciéndolas salir a él. Si ha de marchar gente, se pueden prevenir alojamientos a jornadas proporcionadas: porque en las más de las haciendas no hay casa para 25 hombres. Se allana el camino para carretas en todo marzo, con cien forzados, que los manden cuatro sobre estantes, herramientas y otras cositas de que se dará minuta. Bien entendido que desde antes de mediados de marzo podrán salir de aquí los carros, pues se llevará la composición de aquí para Tagua, y como las carretas han de gastar en andarlo veinte días, llegarán allá a su conclusión. Y se procurará abreviar el trabajo hasta ver si se pueden poner en camino desde principio de dicho mes, o fines de febrero. El mismo Don Miguel de Armenteros que se encarga del camino, dice que lo hará también de las carretas y sus cargas, obligándose a ponerlas y entregarlas en Tagua. Es Capitán de una Compañía de Caballería ligera de la Hanabana, y con su gente hará todo éste servicio y escolta por sólo el