quarentena se fueron á tierra á hacer sus negocios (véase qe. burlesco de sanidad este!) Pero no se admirará quien sepa que el Pais está governado por miserables, visiosos, é ignorantes vanos venecianos que dejan el senado pr. no morir de ambre, y traen consigo todos sus vicios, á que reúnen los del Pais que ia esta corrompido al extremo (a) jamas vi diablos mas presuntuosos y vanos que los judios de sanidad aqui, quando se sientan pro tribunale. en aquel miserable banco!— la Población de la Isla se ere de 60 mil persona. de las quales 20 mil avitan la Ciudad—su agricultura está en buen estado.
15.
á la Punta del dia nos hicimos á la vela, y navegando con buen viento llegamos ál anochesér á montar el cabo Papa distante 60 mils, de Zanta, y 30 de cabo Carenza—aqui nos sopló una Fortuna que llaman, esto es viento fuerte, qe. nos obligó a arrivár á la sonda opuesta á dho cabo que se llama porto di misologni, donde pasamos la noche al ancla, desemboca el celebre Acheloó.
16.
á la punta del dia levamos, y con remos y poquísimo viento atravesamos el golfo de Patraso que son 30 mi: donde llegamos á las 3. de la tarde—Desembarcamos sin que nadie nos digese esta boca es mia, y nos dirigimos en casa del Signe. Giorgio Paul, cónsul gral. De olanda &c. para quien io traia Carta del Señor Bassegli, y este nos recivio con la maior ospitalidad, alojándonos con toda conmodidad en su propia Casa
cuarentena, se fueron a tierra a hacer sus negocios. ¡Véase que burla de Sanidad ésta! Pero no se admirará quien sepa que el país está gobernado por vanos venecianos, miserables, viciosos e ignorantes que dejan el Senado por no morir de hambre y traen consigo todos sus vicios, a que se unen los del país, que ya está corrompido al extremo. Al Conde Carburg de Cefalonia, que vino a enseñarles a plantar la caña de azúcar, lo asesinaron en éste su propio país. Jamás vi diablos más presuntuosos y vanos que los judíos de Sanidad aquí, cuando se sientan como tribunal en aquel miserable banco. La población de la isla se cree es de 60.000 personas, de las cuales 20.000 habitan la ciudad. Su agricultura está en buen estado.
15 de mayo.
A la punta del día nos hicimos a la vela, y navegando con buen viento llegamos al anochecer a doblar el cabo Papa, distante 60 millas de Zante y 30 de cabo Carentza. Aquí nos sopló una «fortuna», que llaman, esto es, viento fuerte que nos obligó a arribar a la sonda opuesta a dicho cabo, que se llama Puerto de Misolonghi, donde pasamos la noche al ancla. Desemboca el célebre Acheloos
16 de mayo.
A la punta del día levamos y con remos y poquísimo viento travesamos el golfo de Patrás —que son 30 millas— donde llegamos a las tres de la tarde. Desembarcamos sin que nadie nos dijese esta boca es mía y nos dirigimos a casa del señor Giorgio Paul, Cónsul General de Holanda, etc., para quien yo traía carta del señor Bassegli. Este nos recibió con la mayor hospitalidad, alojándonos con toda comodidad en su propia casa