el fenómeno, diciendo que esta especie de gentes toma a el alimento por peso y medida en poquísima Cantidad, en lugar qe. Ellos comian, y bebían á artarse, y sin regla por cuia razón, no podían practicar estas cosas &c. me ofreció sus servicios pr. El tiempo que io estuviese alli, informándome que no avia por todas aquellas cercanías mas restos de antigüedad que ver, que íres columnas que estavan en una llanura á quatro oras de Camino de alli; y que me aria avisar quando hubiese embarcación pronta de la otra parte del Ysmo para Athena.— le di mil gras. Y me retiré para dar una buelta pr. La Ciudad:— á poca distancia en un lugar un poco solitario encontré una Turca que comenzó á sonrreirse, y preguntarme pr. Que no tenia bigotes si acaso era pr. Ser mui joven aun?... De modo que io creo quería aventura—luego llegamos á las ruinas del famoso templo de Neptuno del qual solo restan 11. columde orn. Dórico (sin embargo de la aseveración de mr. Le Roy que dice son 14.) cortas en su altura, de qe. Se infiere la maior antigüedad; mas hacen un bello efecto, y demuestran que el templo era un quadrilongo como el de Teseo en Athenas: la maior parte conserva aun su arquitrave y friso, y son caneladas—algunos turcos que me vieron observar, quisieron manifestarme otros restos que están aquí inmediatos en un subterráneo; pero estos no son mas que una arquitectura
el fenómeno, diciendo que esta especie de gentes tomaba el alimento por peso y medida en poquísima cantidad, en lugar que ellos comían y bebían hasta hartarse y sin regla, por cuya razón no podían practicar estas cosas, etc. Me ofreció sus servicios por el tiempo que yo estuviese allí, informándome que no había por todas aquellas cercanías, más restos de antigüedad que ver, que tres columnas que estaban en una llanura a cuatro horas de camino de allí y que me haría avisar cuando hubiese embarcación pronta, por la otra parte del istmo, para Atenas. Le di mil gracias y me retiré para dar una vuelta por la ciudad. A poca distancia, en un lugar un poco solitario, encontré una turca que comenzó a sonreírse y preguntarme por qué no tenía bigotes... si acaso por ser muy joven aún. De modo que yo creo que quería aventura.Luego llegamos a las ruinas del famoso templo de Neptuno, del cual solo quedan once columnas de orden dórico —sin embargo de la aseveración del señor Le Roy, que dice son 14— cortas en su altura, de que se infiere la mayor antigüedad, mas hacen un bello efecto y demuestran que el templo era un cuadrilongo como el de Teseo en Atenas. La mayor parte conserva aún su arquitrabe y friso y son acanaladas. Algunos turcos que me vieron observar, quisieron manifestarme otros restos que están aquí inmediatos, en un subterráneo, pero éstos no son más que una arquitectura