que se entretienen con sumo aseo: las escaleras son de piedra; y al salir pr. las puertas en el portal, hai unas pinturas á fresco que representan el desembarco y repulsa de los Españoles en Argel—malta sitiada &c… y fuera está un cañón montado sobre una cureña de Grivobal, qe. mr. de St. Rémis oficial Francés les há hecho—luego al sitio donde se guardan á cubierto los kaikis, y góndolas de parada del gran Señor cuia construcción, ligereza y bella forma exceden seguramte. á todo lo que de esta especie se vé en Europa… delante lleva un pequeño gallo con las alas abiertas, y una corona en la cabeza… tiene su Carroza magnifica; cuio distintivo es peculiar de la magestad, y ninguno otro que su hijo puede gozar le llaman Tandellé… de que resulta que todos los demás hemos de sufrir el sol, y el agua con riesgo de nra. salud, y vida sin remisión.—Al arsenal donde por indulgencia entramos, y con la asistencia de mr. Le Roy, y mr. du Reste Yngenieros—de marina franceses que nos acompañaron vimos todo… un Navio de 74. de construcción francesa se está trabajando pr. estos, y asi mismo varias corbetas de 14. cañones que deven servirles de cañoneras llevando un cañón de 36. Á la proa en imitación de nras. Lanchas cañoneras; pues los Turcos están tan pagados de esta invención, que han querido
que se
que se entretienen con sumo aseo. Las escaleras son de piedra y al salir por las puertas hay en el portal unas figuras al fresco que representan el desembarco y repulsa de los españoles en Argel, Malta sitiada, etc. Fuera está un cañón montado sobre una cureña de Gribeauval 15 que el señor SaintRemy, oficial francés, les ha hecho. Luego, al sitio donde se guardan a cubierto los caiques y góndolas de parada del Gran Señor, cuya construcción, ligereza y bella forma exceden seguramente a todo lo que de esta especie se ven en Europa. Delante llevan un pequeño gallo con las alas abiertas y una corona en la cabeza. Tiene su carroza magnífica, cuyo distintivo es peculiar de la majestad y nadie más que su hijo puede gozar. Le llaman Tandellé. De lo que resulta que todos los demás hemos de sufrir el sol y el agua con riesgo de nuestra salud y vida sin remisión.
Al Arsenal, donde por indulgencia entramos. Hussein Bey, hiñan Reis —esto es capitán del puerto— fue atento con nosotros. Con la asistencia de los señores Le Roy y Du Reste, ingenieros de la marina francesa, que nos acompañaron, vimos todo. Un navío de 74, de construcción francesa, se está trabajando por éstos y asimismo varias corbetas de 14 cañones que deben servirles de cañoneras llevando un cañón de 36 a la proa, en imitación de nuestras lanchas cañoneras, pues los turcos están tan pagados de esta invención que han querido