Colombeia

de aqui pasamos á la fabrica de cristal, que es mui imperfecta aun, y lo principal que se hace son botellas y lamparas de un vidrio verdoso— de aqui remonté io solo con mi guia (pues la compa tenia miedo de la Peste aunqe. no la havia) en busca de la Colona histórica, mas no la pude encontrar, y si encontré otra en un patio de casa turca, de orden corintio, de granito oriental, sobre un alto piedestál mui bien proporcionada.—de aqui pase á visitar varias mosqueas Reales, cuios pórticos son con magnificencia adornados de varias columnas antiguas de distintos material, diámetro y orn.; compuestas á la Turca—luego á la gran sistema que llaman cerca del Hipódromo, que es un subterráneo soportado pr. una cantidad de columnas al modo de la Cathedral de Cordova, y se dice que el numero asiende a 1002— columnas, á dos ó tres una sobre otra; aqui se íuerze seda—de aqui visité aun el Hipodrome, y en el Palacio ó casa de un Seightaragá, ó Juez que está alli se dise qe. estavan las principales ruinas del Palacio de los emperadores que caia sobre dha Plaza—De aqui al Palacio del Mufiy, donde me hizieron ver todo el Ynterior, que está adornado con una gran moderación y asi mismo su coche (ó Araba) que en nada se distingue de los comunes, sino en que este está cubierto
De aquí pasamos a la fábrica de cristal, que es muy imperfecta aún, y lo principal que se hace son botellas y lámparas de un vidrio verdoso. De aquí remonté solo con mi guía —pues la compañía tenía miedo de la peste, aunque no la había— en busca de la «Columna histórica», mas no la pude encontrar y sí encontré otra en un patio de casa turca, de orden corintio y de granito oriental, sobre un alto pedestal, muy bien proporcionada. De aquí pasé a visitar varias mezquitas reales, cuyos pórticos están adornados con magnificencia, con varias columnas antiguas de distinto material, diámetro y orden, compuestas a la turca. Luego a la gran Cisterna, que llaman, cerca del Hipódromo, que es un subterráneo sostenido por una cantidad de columnas, a la manera de la Catedral de Córdoba y se dice que el número asciende a 1.002 columnas, a dos o tres, una sobre otra. Aquí se tuerce seda. De aquí visité aún el Hipódromo y en el palacio o casa de un SelictarAgá o juez que está allí, se dice que estaban las principales ruinas del palacio de los emperadores que caía sobre dicha plaza. De aquí al Palacio del Muftí, donde me hicieron ver todo el interior que está adornado con una gran moderación y asimismo, su coche o araba, que en nada se distingue de los comunes, sino en que éste está cubierto