segundo y ajustador de lo Preliminares al citado Mr. Rutledge—estas circunstancias me obligaron á abrir conversación, y tratar el asunto con dicho emisario; cuias consequencias fueron pedirme este permiso para hablar en el intermedio a Mr. Brailsford, que sin duda procedía equivocado en el particular: no tuve embarazo en consedersele con el bien entendido de que supiese Mr. Brald antes que nunca le faltaría por mi parte (en caso de no estar satisfecho) qualesquiera otra satisfacción que un Caballero debiese dar a otro en casos semejantes —de aqui provino que quando aguardava a mi adversario ostentoso y con las armas en la mano para recivir la satisfacción que indicava por su carta; me avisa por la tarde por Mr. Rutledge en recado pr escrito, de que avia procedido equivocado, y quedaría enteramente satisfecho, si por una carta mia le asegurava, que su carácter no desmerecía en mi concepto;—pero como el fundamento de su carta a mi era falzo, y ambiguo el contenido, io le remití copia de las combersaciones, y recados que el mismo Rutledge puso por escrito deseando que esto pudiese aquietar su d esa son—efectivamte párese surtió
segundo y ajustador de los preliminares al citado Mr. Rutledge. Estas circunstancias me obligaron a abrir conversación y tratar el asunto con dicho emisario, cuyas consecuencias fueron pedirme éste permiso para hablar en el intermedio a Mr. Brailsford, que sin duda procedía equivocado en el particular. No tuve inconveniente en concedérselo con el bien entendido de que supiese Mr. Brailsford antes, que nunca le faltaría por mi parte (en caso de no estar satisfecho), cualquier otra satisfacción que un caballero debiese dar a otro en caso semejante. De aquí provino que cuando aguardaba a mi adversario ostentoso y con las armas en la mano para recibir la satisfacción que indicaba en su carta, me avisa por la tarde con Mr. Rutledge, en recado por escrito, de que había procedido equivocado y quedaría enteramente satisfecho si por una carta mía le aseguraba que su reputación no desmerecía en mi concepto. Pero como el fundamento de su carta era falso y ambiguo el contenido, le remití copia de las conversaciones y recados que el mismo Rutledge puso por escrito, deseando que esto pudiese aquietar su desazón. Efectivamente parece surtió