uno muchas veces preguntando como vá? y responden (batiendo los dientes con el frió de la calentura) mui bien, solo la Calentura pretty wel only the fever!—. Una sircunstancia bien rara se observa también en la historia de este Pais relativamente a la introducción del Arroz y su siembra en él; combiene la historia en que el bazar de los tiempos en el año 1729 trujo un bergantín procedente de la Isla de Madagazcar de arrivo sobre la de Sulivan en su viage hacia Inglaterra, y que el Capitán ofreció un pequeño saco de Arroz
al governadór, de cuia simiente se propagó dha Planta en todo el Pais… ó y con quanta razón no merecia este benéfico introductor la memoria, y aplauzo de estos Pueblos!... pero para que se vea con quanta dificultad se destruie un habito, y preocupación; hasta mucho tiempo despues y exfuerzos de los hombres mas sensatos no se pudo conseguir el que la cultura fuese general, y el pueblo conosiese la incomparable ventaja que de aqui le resultava! á otro azar semejante debe la Isla de Jamayca la introducción de la apreciable yerba de pasto que llaman guineegrass (pasto de guinea)—. produce además este pais, mucho mais, algún trigo, mui buena fruta, granadas, nueces, algodón, moreras, y ubas, la Vina se encuentra silvestre en los montes mas vír
uno muchas veces preguntando ¿cómo va? y responden castañeteando los dientes por el frío de la calentura: muy bien, sólo la calentura (pretty well, only the fever!). Una circunstancia bien rara se observa también en la historia de este país relativa a la introducción del arroz y su siembra en él. Conviene la historia en que el azar de los tiempos en el año 1729, trajo un bergantín procedente de la isla de Madagascar que llegó a la de Sullivan en su viaje hacia Inglaterra, y que el capitán ofreció un pequeño saco de arroz al gobernador de cuya simiente se propagó dicha planta en todo el país. ¡Oh! ¡Con cuánta razón merecía este benéfico introductor la Memoria y aplauso de estos pueblos! Pero para que se vea con cuánta dificultad se destruye un hábito y preocupación, hasta mucho tiempo después y esfuerzos de los hombres más sensatos, no se pudo conseguir el que el cultivo fuese general y el pueblo conociese la incomparable ventaja que de aquí le resultaba. A otro azar semejante debe la isla de Jamaica la introducción de la apreciable hierba de pasto que llaman "guineagrass" (pasto de Guinea). Produce además este país mucho maíz, algún trigo, muy buena fruta, granadas, nueces, algodón, moreras y uvas. La viña se encuentra silvestre en los montes más vír