Colombeia

der la camisa quedando desnudo, para comprar naranjas (que hai ally en suma abundancia) con cuio único alimento subsistió tres diasr hasta que saviendolo casualmte el obispo mor él que pasava por alli en su visita, dio mejor providencia, y se les embio luego a la Isla de la Providencia—como podemos pues consevir que un hombre en estas circunstancias hace veinte y dos años, y que por su ingenio y abilidad solamente ha llegado a formarse una 15 fortuna de cerca de un millón de pesos, como se asegura, le faltase capacidad para dirigir sus negocios, con el auxiliar de todas las facultades que el Congreso pudo darle? yo á le menos no lo consivo… ! Le Chevalier de la Luzerne, ministro de la Corte de París… hombre de lucimiento, generosidad, y suave trato; pero débil, y sin abilidad para su empleo—de aqui resulta que monr. de Marbois, hecho últimamente cónsul general de su nación, es el mentor que todo lo dirige: sus talentos, ni su abilidad creo que son remarcables en ninguna especie, y mucho menos en Política; bien que su presunción, y osadía, é ignorancia le persuaden todo lo contrario—quando murió Miralles nuestro Agente, pretendió mui lleno de seguridad y satisfacción que la España le nombrase para esta comisión… y quando la Paz ultima se rumeava, y la Independa
der la camisa, quedando desnudo, para comprar naranjas (que hay allí en suma abundancia) con cuyo alimento subsistió tres días, hasta que sabiéndolo casualmente el obispo Morel, que pasaba por allí en su visita, dio mejor providencia y se les envió luego a la isla de Providencia. ¿Cómo podemos concebir que un hombre que se encontraba en estas circunstancias hace veintidós años, y que por su ingenio y habilidad solamente ha llegado a formarse una fortuna de cerca de un millón de pesos —como se asegura— le faltase capacidad para dirigir sus negocios con el auxilio de todas las facultades que el Congreso pudo darle? ¡Yo a lo menos no lo concibo! El Chevalier de la Luzerne, ministro de la Corte de París, es hombre de lucimiento, generosidad y suave trato, pero débil y sin habilidad para su empleo. De aquí resulta que Mr. de Marbois H, a quien han hecho últimamente cónsul general de su nación, es el mentor que todo lo dirige. Su talento ni su habilidad se destacan en ningún aspecto y mucho menos en política, bien que su presunción, osadía e ignorancia lo persuaden de todo lo contrario. Cuando murió Miralles, nuestro agente, pretendió muy lleno de seguridad y satisfacción que España lo nombrase para esta comisión… Y cuando la paz última se rumiaba y la independencia