las costumbres como hijas lexitimas manifiestan la alteración inmediatamente—la concurrencia aunque pequeña, y en una sala mui reducida, fue desente, y agradable (aqui es donde por la primera vez vi damas, y hombres Quakaros mesciados en este genero de diverciones, bien que no bailavan ellos mismos)—tuvimos mui buena sena, compuesta de teé, caffé, Chocolate, Lenguas fiambres, jamón, Vinos &. y duraron las contradanzas y cotillones hasta las tres de la mañana que la maior parte de las gentes se retiraron—. Alli tuve el gusto de conoser a Mr Beresford Atory genl.—Dr White celebre medico, y home de juicio y conocimientos—algunos oficiales de menor graduación del exereito americano—y a William decides esqr., sugeto de respecto en el lugar, para quien truge Cartas de recomendación del governr de Charleston mr Guerard—. tuve el gusto de conoser igualmente, y tratar después, al Capitán de Ingenieros mr Rutherfurd en servicio de su magd Británica, quien se havia hallado en el sitio de Gibraltár desde mui a los principios hasta su conclusión; con este motivo creció en ambos el deseo y curiosidad de instruirnos cumplidamente en varios hechos, y acontecimientos ocurridos durante esta famosa, y dilatada Scena militar; comunicamos nuestras observaciones, comparándolas con
las costumbres como hijas legítimas manifiestan la alteración inmediatamente. La concurrencia, aunque pequeña y en una sala muy reducida, fue decente y agradable. Aquí es donde por primera vez, vi damas y hombres cuáqueros mezclados en este género de diversiones, bien que no bailaban ellos mismos. Tuvimos muy buena cena compuesta de té, café, chocolate, lenguas fiambres, jamón, vinos, etc., y duraron las contradanzas y cotillones hasta las tres de la mañana, que la mayor parte de las gentes se retiraron. Allí tuve el gusto de conocer a Mr. Beresford, fiscal general, al Dr. White, célebre médico y hombre de juicio y conocimientos, algunos oficiales de menor graduación del ejército americano y a William Cédeles Ksq., persona ele respeto en el lugar para quien traje cartas de recomendación del gobernador de Charleston, Mr. Guerard. Tuve el gusto de conocer igualmente, y tratar después, al capitán de ingenieros Mr. Rutherford en servicio de Su Majestad británica quien se había hallado en el sitio de Gibraltar desde el principio hasta su conclusión. Con este motivo, creció en ambos el deseo y curiosidad de instruirnos cumplidamente en varios hechos y acontecimientos ocurridos durante esta famosa y dilatada escena militar. Nos comunicamos nuestras observaciones, comparándolas con atención y exactitud, y