Colombeia

por los parages en que el viento se introduce entre la superficie de las aguas y la tabla del hielo, el camino estava ia tan trillado con la multitud de Sledges que hivan y venían por el rio arriva, que no avia fundamento para el menor cuidado—aseguro ingenuamte que este espectáculo todo me pareció una de las mas extrañas Scenas que pueden verse en la naturaleza; las riveras del Pao por ambos parages son sumamte elevadas, y montuosas, la superficie de sus aguas vastante extensiva, y espaciosa, de modo que mirar el alto de las montañas quando se vá por medio del rio, ó por el contrario observar desde las alturas los carruages que corren por medio de este, es una Scena magnifica, y extraordinaria: los objetos parecen tan diminutos en medio de estos magestuosos rasgos de la naturaleza, que los caballos y Sledge se me antojavan algún juguete de niño de la misma forma, tirado por un par de perrillos de falda—. A las diez de la mañana llegamos a WestPoint, y nos dirigimos a la Posada que alli hai, sin que nadie investigase, ni se cuidara de saber quienes eran los forasteros nuevamte
por los parajes en que el viento se introduce entre la superficie de las aguas y la tabla de hielo, el camino estaba ya tan trillado con la multitud de trineos que iban y venían por el río arriba, que no había fundamento para el menor cuidado. Aseguro ingenuamente que este espectáculo todo, me pareció una de las más extrañas escenas que pueden verse en la naturaleza. Las riberas del río, por ambos parajes, son sumamente elevadas y montuosas, la superficie de sus aguas bastante extensa y espaciosa, de modo que mirar el alto de las montañas cuando se va por medio del río, o por el contrario, observar desde las alturas los carruajes que corren por él, es una escena magnífica y extraordinaria. Los objetos parecen tan diminutos en medio de estos majestuosos rasgos de la naturaleza que los caballos y trineo se me antojaban juguetes de niños, de la misma forma tirados por un par de perrillos falderos. A las diez de la mañana llegamos a West Point y nos dirigimos a la posada que hay allí, sin que nadie investigase ni se cuidara de saber quiénes eran los forasteros recién