Colombeia

vesándola desde el fuerte Clinton á la Is­la Constitución, que reduce la anchura del rio por este parage, forzándole a pasar por un canal profundo de 70 brazas, y poco mas de media milla de ancho—los eslabones de dha cadena son de la forma ordinaria, pero de un espesor tan considerable que no sé como podían mantenerle sobre agua: de distancia en distancia avia unos gruesos maderos unidos al hierro que servían á soportarla, y para que la marea al montar, y decender no hisiese mucha impresión sobre ellos y la rompiese, tenían mucho cuidado en que estuviesen colocados de punta, esto es, presentando la punta del madero a la Corriente; por cuio medio, y quatro robustos cabrestantes que avia fixos en ambas orillas, la mantenían tirante sobre la superficie de las aguas; algunos anclotes se dice también contribuían a sugetarla, pero io no consivo la utilidad que estos podían producir pa­ra el caso, en un fondo tan profundo — no puede negarse que la maquina ésta es un exfuerzo del genio, industria, y espiritu audaz del Pueblo que le produxo. dicese que su costo asciende a 70.000 L, y no dudo que si el rey de España la huviese pagado, huviera costado mas; pero a ellos no creo les costase la decima parte de
vesándolo desde el fuerte Clinton a la isla Constitution, donde se reduce la anchura del río, forzándola a pasar por un canal profundo de 70 brazas y poco más de media milla de ancho. Los eslabones de dicha cadena son de forma ordinaria, pero de un espesor tan considerable que no sé cómo podían mantenerla sobre el agua. De distancia en distancia había unos gruesos maderos unidos al hierro que servían para sostenerla, y para que la marea al montar y descender no hiciese mucha presión sobre ellos y los rompiese, tenían mucho cuidado en colocarlos de punta, esto es, presentando la punta del madero a la corriente, por cuyo medio y cuatro robustos cabrestantes fijados en ambas orillas, la mantenían tirante sobre la superficie de las aguas. También se dice que algunos anclotes contribuían a sujetarla, pero no concibo la utilidad que éstos podían producir para el caso, en un fondo tan profundo. No puede negarse que esta máquina es un esfuerzo del genio, industria y espíritu audaz del pueblo que la realizó. Dicen que su costo asciende a 70.000 libras y no dudo que si el Rey de España la hubiese pagado, hubiera costado más, pero no creo que a ellos les haya costado la décima parte de