Colombeia

12. Por la mañana temprano estuve á ver una embarcación que estava preparada en el rio para llevar caballos, y Bueyes á las Yslas de barlovento; el modo es peculiar del pais, y sin duda el mejor que puede adaptarse como lo acredita la experiencia, pues en una embarcación de 50 á 80 toneladas llevan de quarenta á sesenta caballos en la mejor seguridad… todos los animales van ensima de cubierta á un lado y otro, cubiertos con un tinglado que les da sombra, protexe de toda incomodidad, y sirve a la gente de mar para andar por ensima, y trabajar la maniobra de la embarcación: solo un tiempo mui fuerte les puede incomodar y poner á riesgo, en cuio caso mas sufrirían también entre cubiertas— desde aqui me fui con el gl. Parsons á ver tlie Chorche, que es un pequeño pero aseado edificio, desde su torre, ó steple se ve un bonito prospecto de la ciudad y rio… de aqui pasamos á los dos mitinhousen que son reducidos igualmte. y de mal gusto… nos retiramos a la casa de Parsons, donde tomé un trago de Punche (refresco ordinario en todo el pais, pues limones y asucar andan
12 de agosto. Por la mañana temprano estuve a ver una embarcación preparada en el río para llevar caballos y bueyes a las islas de Barlovento. El modo es peculiar del país y sin duda el mejor que pueda adoptarse, como lo acredita la experiencia, pues en una embarcación de 50 a 80 toneladas llevan de 40 a 60 caballos en la mejor seguridad. Todos los animales van sobre la cubierta a un lado y otro, cubiertos con un tinglado que les da sombra, protege de toda incomodidad y sirve a la gente de mar para andar por encima y trabajar la maniobra de la embarcación. Sólo un tiempo muy fuerte los puede incomodar y hacer correr algún riesgo, en cuyo caso, más sufrirían también bajo la cubierta. Desde aquí me fui con el general Parsons a ver la iglesia, que es un edificio pequeño pero aseado. Desde su torre o steeple, se ve una bonita perspectiva de la ciudad y del río. De aquí pasamos a las dos "Meeting Houses" que son igualmente reducidas y de mal gusto. Nos retiramos a la casa de Parsons, donde tomé un trago de punch, refresco común en toda la región, pues limones y azúcar son