Maidenheaden, que sacan en gran número en chinchorros (ó redes) y sin mas seremonia los meten en la barrilería que á este proposito tienen alli preparada, les hechan sus carnadas de Sal, y los embarcan para las Yslas antilas donde se vende muí bien para el sustento de los negros de Yngenios, &,… ni un almasen siquiera hai alli para cubrirlo, de modo que todo se hace y queda alli á la inclemencia… el numo de barriles que se exportan annualmte. es grande, y el producto crecido, pero no lo he podido averiguar con certidumbre.—á las 7 de la tarde llegué á mi posada, tomé Thé, y después me pasé en casa del Docr. Senter, en cuia compañía, y la de un otro Dr. Quakaro Mr. Easton, se pasó la noche en literaria y política conversación.
5.
Domingo, y por consequencia, iglesia… estuve primero en la Presviteriana, cuio edificio es indiferente y antiguo… en la Anglicana estuve todo el servicio, que se celebró con suma desencia, acompañando con el órgano el canto de los Salmos, y dando el buen gusto del edificio, y elegancia del concurso un aire magestuoso á la forma religiosa: no era la comunidad crecida pr. cierto (ñ)… después de concluido me subí al Steeple, á ver el hermoso prospecto que ofrece de todo el lugar, bahía, alrededores, &,… que ciertamte. era sumamte. agradable, pues el orizonte estava bien claro.
(ñ) Es este el único parage en todo el continente que llegando un extranjero hombre desente á la Yglesia, no le brinden los otros con asiento.
"maidenhead" que sacan en gran número en "chinchorros" o redes, y sin más ceremonia los meten en los barriles que tienen allí preparados con este fin, les echan sus carnadas de sal y los embarcan para las islas antillanas, donde se vende muy bien como alimento de los negros de los ingenios. Ni siquiera hay allí un almacén, de modo que todo se hace y queda allí a la intemperie. El número de barriles que se exportan anualmente es grande y el producto crecido, pero no lo he podido averiguar con certidumbre. A las siete de la tarde llegué a mi posada, tomé té y después pasé a casa del Dr. Senter, en cuya compañía y la de otro doctor cuáquero, el Dr. Easton, se pasó la noche en conversación literaria y política.
5 de septiembre.
Domingo, y por consecuencia, iglesia… Estuve primero en la presbiteriana, cuyo edificio es banal y antiguo. Estuve en la anglicana durante todo el servicio, que se celebró con suma decencia, acompañando con el órgano el canto de los salmos y dando el buen gusto del edificio y elegancia de la concurrencia, un aire majestuoso a la formalidad religiosa. La comunidad no era crecida por cierto y éste es el único lugar en todo el continente, que al llegar un extranjero decente a la iglesia, no le brinden asiento.