Colombeia

almorzar con ella al dia siguiente. 8. A las 7 de la mañana en compa del Docr. Senter me fui á visitar la Librería.—este edificio es extensivo, conmodo de mui buen gusto, y bien situado en una altura dentro del Lugar mismo Lastima por cierto que las Tropas Británicas huviesen tratado tan mal la Colección de Libros que contenía (12.000 vs. era el total) pues por los restos se conose eran selectos, entre los que quedan, se ven aun las obras de Bayle, Bolingbrook, Hobbes, Humes, Descartes, Platón, Cicerón, Salustio, Boerhave y varios otros Philosofos y Clasicos antiguos y modernos… válgate dios por ignorancia!... tres ó quatrocientos volúmenes es lo que avia quedado… De aqui me fui á almorzar en Comp. de Mrs. y Miss Champlain, en cuia amable compañía estuve basta las 10—que llamó el Paquete sus Pasageros mi amigo el Dr. Scnter, y mr. Champlin, me vinieron á acompañar hasta el muelle; una memoria que este ultimo me dio denota imperfectamte. el numero de los avitantes, y decadencia del Lugar (el pobre es un Pedante, y save mui poco). Las mugeres son por lo general mui bien parecidas, afables, civiles, y visten con gusto: los hombres safios, poquísimo sociables, negligentes en su trage y moda, y poco instruidos por lo general.—los edificios y casas de porte desente, no creo que llegasen a 3 dozenas en todo el Lugar; las
desayunar con ella al día siguiente. 8 de septiembre. A las siete de la mañana, en compañía del Dr. Senter, me fui a visitar la biblioteca 7. Este edificio es vasto, cómodo y de muy buen gusto, bien situado en una altura dentro de la misma ciudad. Lástima por cierto que las tropas británicas hubieran tratado tan mal la colección de libros que contenía —12.000 volúmenes era el total— pues por los restos se conoce eran selectos. Entre los que quedan, se ven aún las obras de Bayle, Bolingbroke, Hobbes, Hume, Descartes, Platón, Cicerón, Salustio, Boerhave y varios otros filósofos antiguos y modernos. ¡Válgame Dios, qué ignorancia! ¡Tres o cuatrocientos volúmenes es todo lo que ha quedado! De aquí me fui a desayunar en casa de Mrs. y Miss Champlin, en cuya amable compañía estuve hasta las diez, hora en que el "paquete" llamó a sus pasajeros. Mi amigo el Dr. Senter y Mr. Champlin me vinieron a acompañar hasta el muelle. Una memoria que éste último me dio, nota imperfectamente el número de los habitantes y decadencia del lugar. (El pobre es un pedante y sabe muy poco). Las mujeres son por lo general muy bien parecidas, afables, civiles y visten con gusto. Los hombres zafios, muy poco sociables, negligentes en su traje y moda y poco instruidos por lo general. Los edificios y casas, de porte decente, no creo que lleguen a tres docenas en todo el lugar, las