Colombeia

para Joshua Wentworth Esqr., Col: Langdon, y mr. Sheaf—ninguno estava en su casa, con que di un paseo por el Lugar y me bolvi a la mia a horas del comer— La dha Posada esta no es la mejor posible, pero no avia cosa mas buena en el lugar—después de comer vino mr Langdon a visitarme, y combidarme á tomar thé en su Casa efectivamte fui, me recivio mrs Langdon con sumo agrado y atención, y alli lo pasé en sociedad con alguna Comp. que avia hasta las on­ce que me retiré a la Posada. 19. Por la mañana estuvimos a dar un paseo pr el Lugar mr Langdon, y io; vimos la Casa de Ciudad ó Asamblea que llaman, cuio edificio no es mas que combente. Para el proposito; de aquí pasamos á ver al famoso constructor John Peck para quien traia io cartas—le encontramos en un tinglado ú oficina serca del mar donde se construían algunas bergas y Palos para embarcaciones (con sumo gusto, y limpieza por cierto) tuvimos allí una larga conversación acerca de su sistema de construcción, y del poco premio, ó recompensas que su patria le avia ofrecido pa descubrimientos tan importantes al comercio y a la navegación—ofrecióme una visita al dia siguiente— y mr Langdon y io procedimos á dar una vista a los edificios del lugar
para Joshua Wentworth Esq., coronel Langdon y Mr. Sheaf. Ninguno estaba en su casa, conque di un paseo por el lugar y me volví a la mía a la hora de comer. La posada ésta no es la mejor posible, pero no había cosa mejor en el lugar. Después de comer vino Mr. Langdon a visitarme y convidarme a tomar té en su casa. Fui efectivamente y me recibió Mrs. Langdon con sumo agrado y atención; allí lo pasé en sociedad con alguna compañía que había, hasta las once que me retiré a la posada. 19 de octubre. Por la mañana estuvimos a dar un paseo por el lugar Mr. Langdon y yo. Vimos la Casa de la Ciudad o Asamblea como la llaman, cuyo edificio no es más que conveniente para el propósito. De aquí pasamos a ver al famoso constructor John Peck, para quien yo traía cartas. Lo encontramos en un tinglado u oficina cerca del mar, donde se construían algunas vergas y palos para embarcaciones, con sumo gusto y limpieza por cierto. Tuvimos allí una larga conversación acerca de su sistema de construcción y del poco premio o recompensas que su patria le había ofrecido por descubrimientos tan importantes para el comercio y la navegación. Ofrecióme una visita al día siguiente. Mr. Langdon y yo procedimos a dar un vistazo a los edificios del lugar, los