con su pan se los coman!—. Por la tarde asisti á la Asamblea general que á la sason se juntó para poner en Practica la nueva constitución, que se admitió en convención pr el Pueblo el año antecedente—. Lo primero que se me representó quando entré en la sala de asamblea, fue todo el mundo estar de pie una trulla de clérigos 8 en numo leiendo un memorial ó ádrese con dho motivo… en esta acción se descubre la ambición y vanidad de los eclesiásticos: y la simplicidad, y preocupación del Pueblo, en pagar extraordinarios respectos á unos simples miembros de la república, quando se hallan, representando la magestad del Pueblo.—concluida esta Scena monachál, se ajornó la asamblea para el dia siguiente; y io me retiré á tomar thé en casa de Langdon—aquí encontré dos Presidentes de unos pequeños colegios que hai en el interior del pais mr Wheelock , y mr Woodbridge, son sus nombres, y si hemos de juzgar del instituto pr los Preceptores no abrá poca Pedantería en dhos Seminarios — enfin después de oir escolásticas majaderías pr dos horas, estos señores nos hizieron el favor de hirse: señamos en compañía de la familia mrs Cushing, y io, que me marche á casa á las once, para volverme al siguiente dia hacia Boston—La relación siguiente dará tal qual idea de la presente situación del comercio, población &c… como quiera que se me
placeres domésticos. ¡Con su pan se lo coman! Por la tarde asistí a la asamblea general que a la sazón se reunió para poner en práctica la nueva Constitución, que se admitió en convención por el pueblo en el año anterior. Lo primero que se me presentó cuando entré en la sala de asamblea, donde todo el mundo estaba de pie, fue una trulla de ocho clérigos leyendo un memorial. En esta acción se descubre la ambición y vanidad de los eclesiásticos y la sencillez y preocupación del pueblo al rendir extraordinario respeto a unos simples miembros de la República, cuando se hallan representando la majestad del pueblo. Concluida esta escena monacal, se aplazó la asamblea para el día siguiente y yo me retiré a tomar té a casa de Langdon. Aquí encontré los presidentes de dos pequeños colegios que hay en el interior del país: Mr. Wheelock — Dartmouth College es el nombre del que este petimetre presidente dirige— y Mr. Woodbridge. Y si hemos de juzgar los institutos por sus preceptores, no habrá poca pedantería en dichos seminarios. En fin, después de oír escolásticas majaderías durante dos horas, estos señores nos hicieron el favor de irse y cenamos en compañía de la familia, Mrs. Cushing y yo, que marché a casa a las once para volverme a Boston al siguiente día. La relación que sigue dará una idea de la actual situación del comercio, población, etc., tal como me fue