los primeros que se formaron en esta parte del continente, y que en el dia está casi arruinado: á penas hai unos pequeños wharves en que cargan las pocas embarcaciones que a ellos se lieganluego continuamos nuestra ruta, y a eso de las 3 llegamos á Salem donde me alojé en la Posada the Sotial Club, bastante desente y conmoda—la tarde estava fria, y io bastante fatigado, conque pedi the, y pasé el resto Leyendo hasta la hora de acostarme.
26.
Un fuerte constipado y dolor de muelas me atacó, con que me quedé en casa al lado del fuego, leyendo como podía—á la tarde me sentí un poco mejor, y asi emprendí salir á ver á mi amigo Wm Wetmore, en cuia agradable compañía, y la de su amable mugér (joven y muí bien parecida) lo pasé hasta las once que me retire a Casa.
27.
mi amigo mr Wetmore, y io tomamos una silla a eso de las 11 de la mañana, y emprendimos una incursión a Marblehead, lugar situado sobre el mar á la entrada del Puerto de Salem, distante 4 millas de dha Ciudad—el camino es mui bueno hasta que se quiere llegar á este Lugar de Pescadores, que todo se combierte en Puras rocas, y sobre estas están plantadas las Casas—toda su apariencia indica perfectamte lo que es, las abitaciones pobres, pero llenas de gente, particularmte niños, cuia numero es maior en proporción que el de ninguno otro que io haia visto (500 muchachos contamos jugando en la calle conforme pasavamos mr Wetmore, y io) todos sin embargo están mui combentemente vestidos, lo que demuestra que no hai en casa necesidad
los primeros que se formaron en esta parte del continente, y que hoy en día está casi arruinado. Apenas hay unos pequeños muelles en que cargan las pocas embarcaciones que a ellos se acercan. Luego continuamos nuestra ruta y a eso de las tres llegamos a Salem, donde me alojé en la posada "The Social Club", bastante decente y cómoda. La tarde estaba fría y yo bastante fatigado por lo que pedí té y pasé el resto leyendo hasta la hora de acostarme.
26 de octubre.
Me atacó un fuerte constipado y dolor de muelas, y por tanto me quedé en casa al lado del fuego, leyendo como podía. En la tarde me sentí un poco mejor, y así resolví salir a ver a mi amigo William Wetmore, en cuya agradable compañía y la de su amable mujer, joven y muy bien parecida, lo pasé hasta las once que me retiré a casa.
27 de octubre.
Mi amigo Mr. Wetmore y yo tomamos una silla a eso de las once de la mañana, y emprendimos una excursión a Marblehead, lugar situado sobre el mar a la entrada del puerto de Salem, distante cuatro millas de dicha ciudad. El camino es muy bueno hasta llegar a este lugar de pescadores en que todo se convierte en puras rocas y sobre éstas están situadas las casas. Toda su apariencia indica perfectamente lo que es; las habitaciones pobres, pero llenas de gente, particularmente niños, cuyo número es mayor en proporción al de ningún otro que yo haya visto. Mr. Wetmore y yo contamos al pasar 500 muchachos jugando en la calle, pero todos sin embargo están muy convenientemente vestidos, lo que indica que no hay necesidad en casa.