Colombeia

el Ganges, el Nilo, y la Plata se apoyan á un escollo, sobre el qual se elevan un pedestal, y un Obelisco de 73 palms. de altura (el mismo qe. estava en el Circo de Caracalla)… toda esta maquina produce un bellísimo efecto, la escultura es excelente; y puede considerarse como una de las mejores cosas de Roma—lastima que no la tengan bien entretenida; y lastima aun qe. una plaza tan hermosa esté spre. tan puerca, y mal empedrada.—A la Rotonda ó sea el antiguo Pantheon; el mas hermoso resto de la magnificencia de la antigua Roma, y el solo templo de Romanos que se haia enteramte conservado; fue fabricado en tiempo de la República, y dedicado á todos ios Dioses… el Pórtico anuncia el grandor, y magestad del edificio (superior seguramte. al de S. Pedro) y es lastima que no le podamos ver de un punto mas baxo, pues las ruinas han elevado tanto el pizo, que toda la gradería está enterrada.—este fue elevado por Agripa, yerno de Augusto como lo indica la inscripción latina que se lé sobre el arquitrave; suportado por unas columnas de extraordinaria magnitud de oriental, enteras; y la cupola que compárese pr. ensima, agrada infinitamte… mas los dos campaniles que le encajó el Bernino, no bienen al caso absolutamte.—el interior iluminado todo perfectamte. por aquella claraboia de 38 pal: de diámetro, en la cúpula, sorprende verdaderamte.; mas no agrada tanto… sea que el segundo orden de columnas no se aquerda con el primero; sea
el Ganges, el Nilo y la Plata se apoyan a un escollo sobre el cual se elevan un pedestal y un obelisco, de 73 palmos de altura, el mismo que estaba en el circo de Caracalla. Toda esta máquina produce un bellísimo efecto, la escultura es excelente y puede considerarse como una de las mejores cosas de Roma. Lástima que no la tengan bien entretenida y lástima aún que una plaza tan hermosa esté siempre tan puerca y mal empedrada. A la Rotonda, o sea el antiguo Panteón, el más hermoso resto de la magnificencia de la antigua Roma y el solo templo de romanos que se haya enteramente conservado. Fue fabricado en tiempos de la República y dedicado a todos los Dioses. El pórtico anuncia la grandeza y majestad del edificio, superior seguramente a San Pedro y es lástima que no lo podamos ver de un punto más bajo, pues las ruinas han elevado tanto el piso que toda la gradería está enterrada. Este fue elevado por Agripa, yerno de Augusto, como lo indica una inscripción latina que se lee sobre el arquitrabe, sostenido por unas columnas de extraordinaria magnitud, de granito oriental, enteras, y la cúpula que comparece encima agrada infinitamente. Mas los dos campaniles que le encajó el Bernini 51 no vienen absolutamente al caso. El interior, iluminado todo perfectamente por aquella claraboya de 38 palmos de diámetro, en la cúpula, sorprende verdaderamente, más no agrada tanto, sea que el segundo orden de columnas no se acuerda con el primero, sea