Colombeia

(62 pal: de altura) de las mas excelentes Pinturas; y de un riquisimo pavimento de marmol, donde se ve la bellisima é ingeniosa meridiana que M. Fran: Bianchini delineo á principio de este siglo!... Muchos Gefes de obra, cuias copias en Mosaico están en S. Pedro, se ven aqui; La Presentazione al Tempio, dil Romaneli; il martirio de S. Sebastiano, d'il Dominichino; il Baptessimo de Gesuchristo di Cario Maratta; il gastigo de Anania é Saffira, d'il Cave. Roncalli; é il S. Basilio di Subleyras—con varias bonísimas copias de otros quadros di S. Pietro; y uno excelente di Pompeo Battoni, representante la Caduta di Simón Mago.—de modo que esta Yglesia es aun una bellisima galería de pinturas, y en mi opinión la mas agrada­ble de Roma, si exeptuamos S. Pedro—se entra en esta por una rotonda, que era un Calidario de bellisima proporción, y aqui se observan dos sepulcros en nichos de mui buen gusto, el uno es de Salvator Rosa, y el otro de Cario Maratta, bien conosidos por sus obras.—de aqui pasamos al claustro del combento, hecho también pr. diseño de Michel Angiolo, y decorado de 100 columnas que sostienen una galeria en quadro cubierta, donde se vé una numerosa colección de estampas desplegadas sobre paredes.—A S. Ignazio, que en mi opinión es la quarta Yglea de Roma, pr. la magnifisencia y buen gusto de su arquitecra; fue terminada pr. los diseños del Dominichino, y del P. Grazzi, gesuita… la fachada compuesta de dos ordenes de Columnas Corints. y Composits., forma una grande y bella mo—
—62 palmos de alturade las más excelentes pinturas y de un riquísimo pavimento de mármol, donde se ve la bellísima e ingeniosa meridiana que Francesco Bianchini 52 delineó a principios de siglo y con motivo de continuarse después el pavimento de mármol, ha resultado que han movido la meridiana de su centro, estos bárbaros… Muchas obras maestras, cuyas copias en mosaico están en San Pedro, se ven aquí: La Presentación al Templo, de Romanelli el Martirio de San Sebastián del Dominiquino; el Bautismo de Jesucristo de Cario Maratta el Castigo de Ananías y Safira, del Caballero Roncalli y el San Basilio, de Subleyras con varias buenísimas copias de otros cuadros de San Pedro y uno excelente de Pompeo Battoni, representando la Caída de Simón Mago. De modo que esta iglesia es aún una bellísima galería de pinturas y en mi opinión, la más agradable de Roma si exceptuamos San Pedro. Se entra en ésta por una rotonda, que era un invernáculo de bellísima proporción y aquí se observan dos sepulcros en nichos de buen gusto: el uno es de Salvatore Rosa y el otro, de Cario Maratta, bien conocidos por sus obras. De aquí pasamos al claustro del convento, hecho también por diseño de Miguel Ángel y decorado de 100 columnas que sostienen una galería en cuadro cubierta, donde se ve una numerosa colección de estampas desplegadas sobre las paredes. A San Ignacio, que, en mi opinión, es la cuarta iglesia de Roma por la magnificencia y buen gusto de su arquitectura; fue terminada por los diseños del Dominiquino y del padre Grassi, jesuita. La fachada, compuesta de dos órdenes de columnas corintias y compuestas, forma una grande y bella mole.