Colombeia

mas bella de las Campiñas, y Ciudad de Capua, que quiera imaginarse.... O delicias de Capua¡—luego á los Jardines qe. aun están pr. hacerse: y se ve alli un Castillejo en qe. el Re se divierte como niño—luego una gran Pesquiera (bello cuerpo de agua) que tendrá 1500 pal: de largo 506. de ancho, y 14. de profundo— en medio hai una isleta con un hermitaje, y bosqueto de buen gusto en qe. el Rei tiene sus pequeños supes en el verano—luego á la cascada formada pr. las aguas del aqueducto, cuia alta son 150 pal: il canale &c —luego á ver el Palacio, que verdaderamte. es uno de los mas bien construidos que pueden verse: la fachada que mira á Napoles me gusta mas que la del jardín, porque es mas sencilla— tiene quatro Patios, y siete Planos, dos baxo de tierra, y cinco fuera: largo 900 palms. (esto es frente) ancho, ó fondo 700.: alto 321 palms. del ultimo Plano se gosa una vista hermosísima por todas partes, y se ve el monte de Puzilipo, y Castel S. Elmo tan claro qe. no puede mas—todo el interior, excepto unas pocas piezas como 15. aun están pr. comensarse á adornar—la Escalera es magnifica; y la Capilla sumptuosisima y de buen gusto—un quadro de Mengs qe. no es de sus mejores obras—el theatro es pr. el mismo tenor aunqe. pequeño; y se representa en francés pr. una Compa francesa qe. tiene para el efecto—en una estancia baxa se ve una colección numerosa de estatuas copias (excepto la excte. Cleopatra, Agripina de la Villa Farnese) y términos que deberán adornar los jardines quando están concluidos, y que seguramte. son dignos de la magnifisencia del sitio: á la oración me restitui á Casa.
más bella de las campiñas y ciudad de Capua que quiera imaginarse... ¡O, delicias de Capua 118! Luego a los jardines que aún están por hacerse y se ve allí un castillejo en que el Rey se divierte como un niño. Luego un gran estanque —bello cuerpo de agua— que tendrá 1.500 palmos de largo, 506 de ancho y 14 de profundidad. En medio hay una isleta con un «ermitage» y un bosquecillo de buen gusto, en la que el Rey tiene sus pequeñas cenas en verano; luego a la cascada formada por las aguas del acueducto, cuya altura es de 150 palmos, el canal, etc. Luego a ver el Palacio, que verdaderamente es uno de los más bien construidos que pueden verse; la fachada que mira a Nápoles me gusta más que la del jardín, porque es más sencilla. Tiene cuatro patios y siete pisos, dos bajo tierra y cinco fuera; el frente tiene 900 palmos de largo, ancho o fondo, 700; alto 321 palmos. Del último piso se goza una vista hermosísima por todas partes y se ve el monte de Pausílipo y el castillo Sant Elmo tan claro que no lo puede ser más. Todo el interior, excepto unas pocas piezas, unas quince, están aún por comenzarse a adornar; la escalera es magnífica y la capilla suntuosísima y de buen gusto; un cuadro de Mengs, que no es de sus mejores obras. El teatro es por el mismo tenor, aunque pequeño, y se representa en francés por una compañía francesa que tiene para el efecto. En una estancia baja se ve una colección numerosa de copias de estatuas —excepto la excelente Cleopatra Agripina de la Villa Farnese— y términos que deberán adornar los jardines cuando estén concluidos y que, seguramente, son dignos de la magnificencia del sitio. A la oración me restituí a casa.