il Conté Tomasso Bassegli no estava aquí pr. averse marchado á Wiena pocos dias antes para casarse, mas su Padre, hombre atentissimo, y de la prima influencia en el Pais me acogió con sumo agrado, y procuró quanto io necesitava en aquel dia… pasé la noche en su Compañía, y de madama su esposa, sugeto amabilísimo, y á las diez me retiré á la posada.
3.
Por la mañana tuve visita del Sige. Conté Jacobo Bassegli, y luego sali á dar un Paseo pr. la Ciudad en Compañía del Doct: Sige. Michaele Roini, y del Visconsul de Rusia Sige. Estephano Jampolsky —Visitamos il Duomo (qe. es pasable arquitectura) San Biagio, donde estava il Retare co'il minor Consigue, Santo Domenico, il Lazareto, y luego entrando pr. la puerta opuesta de la Ciudad que llaman de le Pile, á S. Francesco (el buen guardián nos quería hacer tomar un Café á la una, pr. que á todas oras se toma aqui como en Venecia) al Hospital, miserable cosa;—á gli Scolapi, que era el convento, é Yglesia de Jesuítas; su arquitectura, distribución, y Librería indican el conosimiento, y mejor gusto de aquella gente, en comparación de los demás frailes—por la tarde en compañía del Sige. Bassegli estuve á visitar il Senator Francesco Conté di Ragnina, y luego en Casa de Sorgo que es la prima de la Ciudad, donde se pasó la noche
El Conde Tomasso Bassegli no estaba aquí por haberse marchado a Viena pocos días antes para casarse, mas su padre, hombre atentísimo y de la primera influencia en el país, me acogió con sumo agrado y procuró cuanto yo necesitaba en aquel día. Pasé la noche en su compañía y en la de Madama, su esposa, persona amabilísima, y a las diez me retiré a mi posada.
3 de abril.
Por la mañana tuve visita del señor Conde Jacobo Bassegli y luego salí a dar un paseo por la ciudad en compañía del doctor señor Michelángelo Roini y del Vicecónsul de Rusia, señor Stefano Jampolsky. Visitamos la Catedral, de pasable arquitectura, San Biaggio, donde estaba el párroco con «il minor Consiglio»; Santo Domingo, el Lazareto y luego, entrando por la puerta opuesta de la ciudad, que llaman de «le Pile», a San Francisco, donde el buen guardián nos quería hacer tomar un café a la una, porque aquí se toma a todas horas, como en Venecia. Al hospital, miserable cosa. A los Escolapios, que era el convento e iglesia de los jesuitas; su arquitectura, distribución y biblioteca indican el conocimiento y mejor gusto de aquella gente, en comparación de los demás frailes. Por la tarde, en compañía del señor Bassegli, estuve a visitar al Senador Francesco, Conde de Ragnina, y luego en casa de Sorgo, que es la primera familia de la ciudad, donde se pasó la noche