ha sucedido en Dolsigno y Antivari, y en la Dalmacia en Perasto y Cattaro, con muerte de cerca de 300 personas, sin causar gran daño a la fortaleza. Asimismo el pequeño lugar de Budua ha padecido notable naufragio, quedando sólo en pie la fortaleza.
Esos son avisos que vienen mandados por la Divina Mano para que los pecadores se abstengan de ofender a su Divina Majestad, por lo que cada uno debe entregarse en la gracia de Dios Nuestro Señor, y con oraciones, limosnas y otras obras piadosas, tratar con toda humildad de aplacar su ira, considerando y viendo con toda claridad, que en momentos se pierde la vida, las pertenencias y la ciudad entera.