Colombeia

noche me retiré a Casa á escrivir—mas quando comenzava, cata que entra mi Patrón mr. Roux dando gritos y traspiés como un desesperado; mr. Sassignon, y Dophiné que le acompañavan tambn. lo estavan algo… mas el primer personaje, estava como una Pipa—recomensaron a beber Puche, y Dios save como pudieron cojér sus camas haciéndome á mi el mal tercio de no dejarme escrivir—y mi glorioso compañero de romperme la cabeza con quejas, pr. que no havia querido ir á Comer con Antoine que en persona me havia estado á Combidar, y qe. este era un desaire para mr. Roux, con otras majaderías de modo que tuve que enviarlo á acostarse, y resolví mudarme al instante. 21. Por la mañana Sali expresamte. Á ver á mi vecino el Sr. Juan Petrovich para ver si me podia alquilar un alojamiento en qualquiera parte que fuese, mas no fue posible porque. Están sumamte. Escasos—Alli encontré la Princesa Gica viuda de un Principe de Valaqaia, y de Moldavia que murió envenenado en Constantinopla; de donde se retiró esta á Petersbourg, y la emperatriz asignó una pensión de 2.000 rublos, que se retiró a gozar
noche me retiré a casa a escribir. Más cuando comenzaba, cata que entra mi patrón, el señor Roux, dando gritos y traspiés, como un desesperado. Los señores Sassignon y Dauphiné que le acompañaban también, lo estaban algo, mas el primer personaje estaba como una pipa. Recomenzaron a beber ponche y Dios sabe cómo pudieron coger sus camas, haciéndome a mí el mal tercio de no dejarme escribir. Y mi glorioso compañero de romperme la cabeza con quejas, porque no había querido ir a comer con Antoine, que había estado en persona a convidarme, y que éste era un desaire para el señor Roux, con otras majaderías. De modo que tuve que enviarlo a acostarse y resolví mudarme al instante. 21 de noviembre. Por la mañana salí expresamente a ver a mi vecino, el señor Juan Petrovich, para ver si me podía alquilar un alojamiento en cualquier parte que fuese, más no fue posible porque están sumamente escasos. Allí encontré la Princesa Ghica, viuda de un Príncipe de Valaquia y de Moldavia, que murió envenenado en Constantinopla, de donde se retiró ésta a Petersburgo y la Emperatriz le asignó una pensión de 2.000 rublos, que se retiró a gozar