Colombeia

parada para recivir al Feldmarechal, y Primer ministro Principe Potemkin que se aguarda aqui por oras—está indiferentemte. adornada, pues este Sr. tiene la mania de no pagar ninguno de quantos artezanos le trabajan, y asi todo el mundo de esta clase le saca el cuerpo—el salón que se há fabricado en la misma casa para la audiencia de la emperatriz quando venga á esta Ciudad, es magnifico, aunqe. falto de buen gusto y bellas porporciones— inmediato hai un pequeño jardín agradable.—De aquí entramos en el Arsenal que está inmediato, y dentro de la fortificación que lo cubre y defiende perfectamte.—si se atiende al corto tiempo que bace se estableció, es sorprendente el numo de baxeles que en el se han construido, y pudieran construirse, sino fuera pr. La negligencia de los ministros primeros—es mui cierto que las gradas estavan ia formadas pr. La naturaleza en un banco de greda que se eleva sobre la orilla del rio; y alli han cavado como un cajón con el declivio suficiente, de modo que sin mas Pilotaje ni otra cosa cata las Gradas mui bien formadas, y que a poca costa podrían cubrirse.—hai en ellas en el dia un navo de 80. á los principios, uno de 66. al concluirse, una fragata de 50. en el propo estado, y
parada para recibir al Feld Mariscal y Primer Ministro Príncipe Potemkin, que se aguarda aquí por horas. Está indiferentemente adornada, pues este señor tiene la manía de no pagar ninguno de cuantos artesanos le trabajan y así todo el mundo de esta clase le saca el cuerpo. El salón que se ha fabricado en la misma casa para la audiencia de la Emperatriz cuando venga a esta ciudad, es magnífico aunque falto de buen gusto y de bellas proporciones. Inmediato hay un pequeño jardín agradable. De aquí entramos al Arsenal que está inmediato y dentro de la fortificación que lo cubre y defiende perfectamente. Si se atiende al corto tiempo que hace se estableció, es sorprendente el número de bajeles que en él se han construido y pudieran construirle, si no fuera por la negligencia de los ministros primeros. Es muy cierto que las gradas estaban ya formadas por la naturaleza en un banco de greda que se eleva sobre la orilla del río y allí han cavado como un cajón con el declive suficiente, de modo que, sin más pilotaje ni otra cosa, cata las gradas muy bien formadas y que a poca costa podrían cubrirse. Hay en ellas, en el día, un navío de 80 a los principios; uno de 66 al concluirse, una fragata de 50 en el propio estado y