he hecho traer aqui una Quibitka, que he comprado en 15. Ducados (ó 45 rublos) para hacer mi viaje; a fin de que me la examinen, y hacerla preparar pa la partida—aqui encuentro pr. medio de los Soldads, quien me haga todo bastante bien, en un instante, y pr. poquísimo dinero;— quando allá en casa de Roux, no encontrava nada, nada, y todo me Costava un horror,
9.
A almorsár con mis Patrones (el Prine tuvo aier pr. la mañana Una repetición del mismo accidente que he referido antecedentemente) — el maestro de Coches me dise que la Kibitka es mui buena, y me la ha puesto á punto.—A la una fuimos juntos á Comer en casa de Korsakow el Pe. Pa y io, donde encontramos la usual compañia, con Música, &c… Pregunté aun á dho. coronel como hasia para formar estos músicos, qe. realmte. executan toda música pasablemte. en todo genero de Ynstrumentos; y me respondió que sin mas maestro ni Agente que el que comunmte. se estila en los Regimientos Rusos (el Palo)—hablé alli con un Ytaliano oficial en este servicio y edecán del Tente. Gral Samoiloff,
He hecho traer aquí una «kibitka» que he comprado en 15 ducados o 45 rublos para hacer mi viaje, a fin de que me la examinen y de hacerla preparar para la partida. Aquí encuentro por medio de los soldados, quien me haga todo bastante bien en un instante y por poquísimo dinero, cuando allá, en casa de Roux, no encontraba nada, nada y todo me costaba un horror. Hoy me puse los zapatos por primera vez desde que llegué a este país, cuyo mal piso y frío, hace que todo el mundo anda embotado continuamente.
9 de diciembre.
A almorzar con mis patrones. El Príncipe tuvo ayer por la mañana una repetición del mismo accidente que he referido antecedentemente. El maestro de coches me dice que la «kibitka» es muy buena y me la ha puesto a punto. A la una fuimos juntos a comer a casa de Korsakov, el Príncipe, Princesa, y yo, donde encontramos la usual compañía, con música, etc. Pregunté aun a dicho Coronel cómo hacía para formar estos músicos, que realmente ejecutan pasablemente toda música en todo género de instrumentos. Y me respondió que sin más «maestro» ni agente que el que comúnmente se estila en los regimientos rusos: el palo. Hablé allí con un italiano, oficial en este servicio —el señor de Boggio, piamontés, que sirvió al Kan de Crimea— y Edecán del Teniente General Samoiloff,