mugeres, y hombres.—Llegué en Casa del Co: Capuani, Brigadr. en este Servicio, y natl. de Plasencia en Yialia qn. es aqui Comandte. militar—me recivio con sumo gusto y alli encontré al Genl, en gefe Elme que avia conosido en Kiow, y tiene su famiia en Riga; pasamos el tiempo en mui buena sociedad, mas io que estava mas de un dia sin Comer tenia ambre—tomamos Thé y fuimos con madama Capuani a dar una buelta en el jardin que tiene su serra &c… vi tambn. su caballeriza en que tiene 7. herms. caballos, y mas de 6. carruajes de su uso… el sueldo sin embargo no pasa de 600 rubs. al año — señamos á las 8.1/2, y á fe que con mui buen apetito… y á eso de las 10. me fui á la Cama, pues no avia Caballos prontos en la posta y era menester aguardar hasta el dia sigte. porque el picaron qe. mantiene la posta no tiene mas que 12 cabs. para dho servicio.
3.
A las 5. de la mañana me puse en pie, tomé café con mi amigo Capuani, hize componer una rueda que se descompuso algo, y marche á las 6. con 4 rnui malos caballos, liuvimos de dejar uno que no podia con su Cuerpo en un Lugar, hasta que encontramos otros de retorno, en el camino, y con ellos seguimos á Komarofka (29. ver:) —
mujeres y hombres. Llegué a casa del Conde Capuani, Brigadier en este servicio y nativo de Plasencia, en Italia, quien es aquí Comandante Militar. Me recibió con sumo gusto y allí encontré al General en Jefe Elme que había conocido en Kiev y tiene su familia en Riga Pasamos el tiempo en muy buena sociedad, más yo que estaba más de un día sin comer, tenía hambre. Tomamos té y fuimos con Madame Capuani a dar una vuelta en el jardín que tiene su invernadero, etc. Vi también su caballeriza en que tiene siete hermosos caballos y más de seis carruajes para su uso... El sueldo, sin embargo, no pasa de 600 rublos al año. Cenamos a las ocho y media, y a fe que con muy buen apetito, y a eso de las diez me fui a la cama, pues no había caballos prontos en la Posta y era menester aguardar hasta el día siguiente, porque el picarón que mantiene la Posta no tiene más que doce caballos para dicho servicio.
3 de mayo
A las cinco de la mañana me puse en pie, tomé café con mi amigo Capuani, hice componer una rueda que se descompuso algo y marché a las seis con cuatro muy malos caballos. Hubimos de dejar uno que no podía con su cuerpo en un lugar, hasta que encontramos otros de retorno en el camino y con ellos seguimos a Komarovka, 29 verstas.