NOTA: Epitafio de Zemira.
Aquí murió Zemira y las gracias, de duelo
Deberán derramar flores sobre su féretro.
Constante en sus afectos, rápida en la carrera
Como su abuelo Tom, como su madre Lady
Su único defecto era un cierto mal genio
Y ese defecto provenía de su buen corazón
¡Cuando se ama se teme tanto!
Zemira amaba tanto aquella
Que todo el mundo ama como ella
¿Creéis que se puede amar serenamente
Cuando se tienen cien pueblos por rivales?
Los dioses, testigos de su ternura
Han debido recompensar su fidelidad
Concediéndole el don de la inmortalidad
Para poder estar siempre al lado de su dueña
Kiev, 7 de marzo de 1787 v. E.