10 de junio.
Mi querido Sanz:
He recibido su apreciable carta de 5 del corriente, y escribo á León sobre su contenido, a fin de que llamándolo á Vd. tomen las providencias que juzguen más convenientes en este delicado pero importante asunto.
Me alegro que a Vds. se les haya acabado su temor por Ocumare, para el que me parece nunca hubo motivo; pues nuestras disposiciones no permitían al enemigo semejante tentativa; y si Carabaño cumple, como no lo dudo, mis ulteriores órdenes, quedarán Vds. En perfecta seguridad, y nosotros en situación ventajosa.
Vale.