Colombeia

mo, y otras rotas, y suportadas con anillos de fierro por averse caido y repuesto en su lugar, efecto de un temblor de Tierra: de modo que el todo no seria extraño experimentase una ruina, si algún fuerte movimiento lo tornase á sacar de su centro.—en la parte donde debia estar el Altármaior, se observan dos grandes candelabros con sus cirios de cera, delante de una cortina verde que cubre según dicen un Alcorán, que está en un nicho… mas acia el centro de la Yglesia sobre mano derecha está un pequeño pabellón de marmol, con celosías doradas que sirve al sultán quando viene á la Yglesia á sus actos religiosos, sobre la Ysquierda, apoiado á un Pilastron frente a este Pabellón, hai otro en forma de una cathedra quadrilonga donde sube por su escala el Mufti en tiempo de sus fiestas de Bairám (Pasquas) Ramazán &c… á hacer la preguiera—la iluminación interior se dice llega á 30.000 lamparas, mas no lo creo: es sin embargo crecidísima, y produce un efecto solemne y hermoso.—se cunóse que la cupola &c. estava cubierta de mosaico, mas los Turcos los han quitado todo, y solo se observan oi la figura de dos querubines á quatro alas al paresér, que cubren las dos lunetas qe. miran acia el altar, de mosaico… algunas cruzes griegas tambn. se ven aun embutidas por la pared en la galería superior y vestíbulo—el resto esta cubierto con estuco, y el suelo con esteras blancas, y carpetas.—los Turcos son tan celosos de ver aqui un giaour (infiel) que les incomoda mucho, pues creen que se profana el templo con admitirles dentro—tiene esta mosqa quatro minares á una sola galería.—Después de estar aqui dos horas, fuimos á ver el Serrallo ó Palacio del Gran
mo y otras rotas y sostenidas con anillos de hierro, por haberse caído y repuesto en su lugar, efecto de un temblor de tierra. De modo que no sería extraño que el todo experimentase ruina, si algún fuerte movimiento lo tornase a sacar de su centro. En la parte donde debía estar el Altar Mayor, se observan dos grandes candelabros con sus cirios de cera delante de una cortina verde que cubre, según dicen, un alcorán que está en un nicho. Más hacia el centro de la iglesia, sobre mano derecha, está un pequeño pabellón de mármol con celosías doradas, que sirve al Sultán cuando viene a la iglesia a sus actos religiosos. Sobre la izquierda, apoyado a un pilastrón frente a este pabellón, hay otro, en forma de una cátedra cuadrilonga, donde sube por su escalera el Muftí en tiempo de sus fiestas de Bairán —Pascuas—, Ramadán, etc., a hacer su oración. La iluminación interior se dice llega a 30.000 lámparas, mas no lo creo; es sin embargo crecidísima y produce un efecto solemne y hermoso. Se conoce que la cúpula etc., estaba cubierta de mosaico, mas los turcos lo han quitado todo, y sólo se observan hoy las figuras de mosaico de dos querubines con cuatro alas, al parecer, que cubren las dos lunetas que miran hacia el altar. Algunas cruces griegas también se ven aún embutidas en la pared, en la galería superior y vestíbulo. El resto está cubierto con estuco y el suelo con esteras blancas y alfombras. Los turcos son tan celosos que les incomoda mucho ver aquí a un «giaour» —infiel— pues creen que se profana el templo con admitirlos dentro. Tiene esta mezquita cuatro minaretes de una sola galería. Después de estar aquí dos horas, fuimos a ver el Serrallo o Palacio del Gran