Señor un Turco que avia á la puerta nos franqueo la entrada por 10 paras, y asi atravesamos el primer patio, y al entrar en el segundo encontramos una gran guardia de Genizaros que nos dixo no se podia pasar adelante; mas nos dexó entrar en su Cuerpo de guardia desde donde pude ver algo del segundo; y note colgados alli los vestidos y armadura de la guardia griega en tiempo de los emperadores, cuio costume se conserva aun en estos exactamte.—vi asi mismo la fabrica de la moneda qe. está en este primer patio; y acuñar algunas piezas de plata por el mismo proceder nuestro… pobre edificio y aparato!... Al lado de este hai vina pequeña mosquea, y un árbol remarcable por su grosesa, y hermosura.—La puerta de afuera del Serrallo está cubierta toda de hierro, y la Arquitectura es de marmol, con dos columnetas que suportan un Pequeño arco al gusto turco, todo de un modo mosquino, y de ningún modo conforme á la pompa ottomána.—Aquí inmediato está una soberbia fuente, obra de la piedad musulmana a favor del viandante sediento; vevimos, y adelante.—á visitar el Palacio de un Gefemilitár que no está mui distante, y donde la guardia me lo franqueo con mucha política.—á la casa del granVisir donde tuve ocasión de ver el gran salón en que recive ó dá audiencia á los embajadores extrangeros.—Luego á la Plaza del Hippodromo que verdaderamte. Está mui bien situada y dá una idea de quam magnifico seria el circo que avia aquí en tiempo de Constantino, sobre su centro bai
Señor. Un turco que había a la puerta nos franqueó la entrada por diez paras y así atravesamos el primer patio, y al entrar en el segundo, encontramos una gran guardia de jenízaros que nos dijo no se podía pasar adelante, mas nos dejó entrar en su Cuerpo de Guardia, desde donde pude ver algo del segundo. Noté colgados allí, los vestidos y armaduras de la guardia griega en tiempo de los emperadores, cuya vestimenta se conserva aún en estos exactamente. Vi asimismo la fábrica de moneda que está en este primer patio y acuñar algunas piezas de plata por el mismo proceder nuestro... ¡Pobre edificio y pobre aparato! Al lado, hay una pequeña mezquita y un árbol remarcable por su grosor y hermosura. La puerta de afuera del Serrallo está cubierta toda de hierro y la arquitectura es de mármol con dos columnatas que sostienen un pequeño arco al gusto turco, todo de un modo mezquino y de ningún modo conforme con la pompa otomana. Aquí inmediato está una soberbia fuente, obra de la piedad musulmana a favor del viandante sediento. Bebimos y adelante. A visitar el Palacio de un jefe militar, que no está muy distante, y donde la guardia me lo franqueó con mucha política. A la casa del Gran Visir, donde tuve ocasión de ver el gran salón en que recibe o da audiencia a los embajadores extranjeros. Luego a la Plaza del Hipódromo, que verdaderamente está muy bien situada y da una idea de cuan magnífico sería el circo que había aquí en tiempos de Constantino. Sobre su centro hay