Colombeia

Pacha ha hecho construir en un baile inmediato para qe. reposen, y se diviertan los que quisieran hir á pasearse ó almorzar pr. aquella parte, con su guardián que tiene las llaves, y no rehusa la entrada á ninguno… obra de benevolencia turca!—por la noche tuvimos gentes varias, y entre ellas al Embaxadór de Francia el Conde de Choiseul Gouffier, autor du Voyage Pitoresque de la Grece (h) tambn. un oficial francés mr. de Brentano que estuvo con mr. de Vodreulle en Caracas, y me habló muchisimo de todas mis gentes &c… 15. A visitar al Barón de Hubsh, que tiene una casa como un Palacio… y asi tambn. el embiado de Rusia que vive contiguo en otra magnifica casa… después al Conde de Ludolf el viejo, enviado de Ñapóles, y que ha estado asi mismo en Es­paña, y Rusia hace mucho tiempo; su conversación es interesante, y su humor siempre festivo, y con dignidad.—por la tarde estuve en casa del Ynternuncio Ymperial Barón de Herbet que me pareció un hombre sumamte. agradable, é interesante: su mugér algo estítica… vino a este tiempo el Arzobispo de los francos Frascesco maria Fracchia fraile Dominico, genovéz, que tiene aqui por toda renta 1.500. piastras Turcas (los 1000 le dá la Corte de Francia en pensión) lleva su larga barba, vá vestido de Abate… y no está con aquel orgullo que los nuestros
Pacha ha hecho construir en un valle inmediato, para que reposen y se diviertan los que quieran ir a pasearse o a almorzar por aquella parte, con su guardián que tiene las llaves y no rehúsa la entrada a ninguno. ¡Obra de la benevolencia turca! Por la noche tuvimos gentes varias y entre ellas, al Embajador de Francia, el Conde de ChoiseulGouffier, autor del «Voyage pittoresque de la Grece», también un oficial francés, el señor de Brentano 26, que estuvo con el señor de Vaudreuil en Caracas y me habló muchísimo de todas mis gentes, etc. Una de las más hermosas mujeres que aquí había es la señora Eufrosina Phrossini, griega viuda… hermosísima mujer. 15 de agosto. A visitar al Barón de Hubsch, que tiene una casa como un palacio y así también el Enviado de Rusia, que vive contiguo en otra magnífica casa. Después al Conde de Ludolf, el viejo, Enviado de Nápoles y que ha estado asimismo en España y Rusia, hace mucho tiempo. Su conversación es interesante y su humor siempre festivo y con dignidad. Por la tarde estuve casa del Internuncio Imperial, Barón de Herbert, que me pareció un hombre sumamente agradable e interesante. Su mujer, algo estítica. Vino a este tiempo el Arzobispo de los francos, Francesco María Fracchia, fraile dominico, genovés, que tiene aquí por toda renta 1.500 piastras turcas, —las mil le da la Corte de Francia en pensión— Lleva su larga barba, va vestido de abate y no está con aquel orgullo de los nuestros.