Colombeia

aplicación y conocimiento extenso de las Lenguas vivas, que habla con singular facilidad y buen dialecto—major Moore—John V aullan—mons: Barriere, uno de los poquísimos franceses que he conosido en este continente capaces de disernir, en medio de sus nativas preocupaciones, las ventajas de un govierno libre, comparativamente con qualesquiera otro despotismo; y que sea un buen republicano—mons: Sarsnau, secreto de Renden— D. Joachin de Quintana, compañero de Valois en la havana, que llegó aquí de Inglaterra y perdió su embarcación, carga, y parte de la tripulación (entre ellos una preciosa muchacha Quakara de 18 años que el traína de Inglata, y por falta de quien le diese la mano y sacara ensima de la toldiila de la embarcación donde estavan el con los que se salvaron, se ahogó en la Cámara) sobre las costas de monmouth en Jersey; es lino de los poquísimos tamb de mi nación que haian penetrado el arcano maravilloso de la constitución Británica, y que sea buen Sectario: pero nunca le perdonaré el pasage de la desdichada quakara!—mr Governeur Morris, el ingenio agudo del Lugar; y me parece que tiene mas ostentación, audacia, i oropel, qe valor real—Chief Justice, Thomas M'Kean, juez de la suprema Corte: hombre de bastantes conosimientos en su profesión, pero de un carácter furbo y no mui buen corazón!
y extenso conocimiento de las lenguas vivas las que habla con gran facilidad y buen acento. Mayor Moore; John Vaughan; Mr. Barriere, uno de los poquísimos franceses que he conocido en este continente capaces de discernir, en medio de sus preocupaciones nativas, las ventajas de un gobierno libre en comparación con cualquier otro despotismo y que sea un buen republicano; Mr. Sarnsnau, secretario de Rendón; Don Joaquín de Quintana, compañero de Valois en La Habana, quien llegó aquí procedente de Inglaterra y perdió su embarcación, carga y parte de la tripulación sobre las costas de Monmouth en Jersey. Entre ella, una preciosa muchacha cuáquera de 18 años que él traía de Inglaterra, y que, por falta de quien le diese la mano y la subiera a la toldilla donde estaban los que con él se salvaron, se ahogó en su cámara. Es también uno de los poquísimos hombres de mi nación que hayan penetrado el arcano maravilloso de la Constitución británica y que sea buen sectario, ¡pero nunca le perdonaré lo sucedido con la desdichada cuáquera! Gouverneur Morris s, el ingenio agudo del lugar, pero me parece que tiene más ostentación, audacia y oropel que valor real. El presidente de la Corte de Justicia, Thomas McKean, hombre de bastante conocimiento en su profesión, pero de un carácter falso y no muy buen corazón.