do, y consiste substancialmente en el benignísimo, y racional Dogma de la Salvación—Universal) &c… todos alavan a Dios en el Lenguaje y modo que les párese mejor.—Una pequeña pieza se representó alli a mi llegada en un Theatro reducido que ultimamte se formó para el caso; pero ni los actores eran tolerables, ni el govierno les protegió en nada; antes bien tuvieron que hacer fuga para no caer en manos del Sheriff que ia les perseguía por la ofensa: usaron sin embargo de la extratagema de tomar cada actor en la mano un quadernillo que suponian ser la pieza que se representava para evadir de este modo el literal sentido de la Ley, considerándolo como lectura, y no como representación; pero como aqui no valen sophismas, lo seguro fue tomar las de Villadiego—el concurso fue numeroso sin embargo; y no es extraño pues estas fueron acaso las primeras Piezas Dragmaticas que se han representado en el Paiis: el costume de los Actores era el mas miserable e indecente que he visto jamas: una sircunstancia contribuio sin embargo a dividir nuestra atención como expectadores, y fue, que aviendo los muchachos a fuerza de Pedradas y con aiuda de algun Populacho que no lo eran, forzado su entrada en el Patio, sobamos ver tres Scenas al mismo tiempo, una cómica sobre las tablas; otra compasiva en los aposentos, con las Damas que desmaiadas recli
do y consiste substancialmente en el benignísimo y raciona! dogma de la salvación universal), etc. Todos alaban a Dios en el lenguaje y modo que les parece mejor. A mi llegada se representó una pequeña pieza en un teatro reducido que últimamente se formó para el caso. Pero ni los actores eran tolerados ni el gobierno les protegió en nada, antes bien tuvieron que huir para no caer en manos del sheriff, que ya les perseguía por la ofensa. Usaron sin embargo de la estratagema de tomar cada actor un cuadernillo en la mano, que suponía ser la pieza que se representaba, para evadir de este modo el sentido literal de la ley, considerándolo como lectura y no como representación, pero como aquí no valen sofismas, lo seguro lúe tomar las de Villadiego. La asistencia fue numerosa sin embargo y no es extraño, pues éstas fueron acaso las primeras piezas dramáticas que se han representado en el país. Los trajes de los actores eran los más miserables e indecentes que he visto jamás. Una circunstancia contribuyó sin embargo a dividir nuestra atención como espectadores, y fue, que habiendo los muchachos, a fuerza de pedradas y con ayuda de algún populacho (que no lo era), forzado su entrada en el patio, pudimos ver tres escenas al mismo tiempo: una cómica sobre las tablas; otra compasiva en los aposentos con las damas, que desmayadas, recli