vén un millón por corregir todavía: si alguno de los fuertes circunvecinos merece el nombre de llave del Puesto, es este; pero en mi concepto el mas dominante, es el primer escalón por donde se puede comenzar á desalojar consecutivamte sin mucha dificultad, á menos de que un exercito en campo razo, no se oponga a ello—Los fuertes Willis, y Webb (que también toman su nombre de los oficiales que con su Tropa comenzaron á construirlos) no son otra cosa que unos reductos, dominados sucesivamente por algún otro, ú por alguna altura inmediata: concluida la vi cita de todos estos puestos nos retiramos serian las tres de la tarde en casa del Comandte Col: Hull que nos dio buena comida; y por la noche gozamos de la Compañía de las Damas de la Guarnición que a la novedad de los estrangeros, vinieron a tomar Thée com mrs Hull—al siguiente dia después de almorzar emprendimos otra vez nuestra vicita militar, en compañía de la maior parte de los oficiales de la guarnición que quisieron bien acompañarnos, y ascendiendo la montaña no con poca dificultad y fatiga, pues es bien alta, y perpendicular, cubierta toda de hielo y nieve en la sason; llegamos a los Puntos
ven un millón por corregir todavía. Si algunos de los fuertes circunvecinos merecen el nombre de llave del puesto, es éste; pero en mi concepto, el más dominante es el primer escalón por donde se puede comenzar a desalojar consecutivamente sin mucha dificultad, a menos de que un ejército en campo raso no se oponga a ello. Los fuertes Wyllis y Webb (que también toman su nombre de los oficiales que con su tropa comenzaron a construirlos) no son otra cosa que unos reductos, dominados sucesivamente por algún otro o por alguna altura inmediata. Concluida la visita de todos estos puestos a las tres de la tarde, nos retiramos a la casa del comandante, coronel Hull, quien nos dio buena comida y por la noche gozamos de la compañía de las damas de la guarnición, que a la novedad de los extranjeros, vinieron a tomar té con Mrs. Hull. Al día siguiente después de desayunar emprendimos de nuevo nuestra visita militar, en compañía de la mayor parte de los oficiales de la guarnición que tuvieron a bien acompañarnos y ascendiendo la montaña, no con poca dificultad y fatiga, pues es bien alta y perpendicular, cubierta toda de hielo y nieve en la temporada, llegamos a los puntos