"Nueva York, 26 de septiembre de 1780
Señor:
"Habiendo sido informado que el ayudante general del Rey en América ha sido arrestado con pasaporte del general de división Arnold y retenido como prisionero del ejército de Su Excelencia, tengo el honor de informarle, señor, que yo permití a! mayor André ir donde el general de división Arnold, a solicitud especial de aquel oficial general. Se dará cuenta, señor, por ei documento adjunto, que fue enviada una bandera de parlamento para recibir al mayor André y acordado pasaportes para su regreso; por consiguiente, no dudo que Su Excelencia dispondrá inmediatamente que este oficial obtenga permiso para regresar a mis órdenes en Nueva York.
"Tengo el honor de ser el más obediente y más humilde servidor de su Excelencia.
H. Clinton.
"Su Excelencia el general Washington".
Nueva York, 26 de septiembre de 1780
"Señor:
"En respuesta al mensaje de Su Excelencia, relativo a su ayudante general el mayor André, difiriendo mi idea de las razones por las cuales ha sido detenido, estando con mis pasaportes, tengo el honor de informarle, señor, que presumo que dentro de unas pocas horas el mayor André debe regresar a las órdenes de Su Excelencia, pues este oficial está indudablemente bajo la protección de una bandera de parlamento que le envié, con el fin de mantener, a mi solicitud, una conversación con él, en relación a mí, y que deseé comunicar a Su Excelencia por medio de aquel oficial.
"En aquella época West Point estaba bajo mi mando y tenía derecho indiscutible de enviar mi bandera de parlamento al mayor André, quien vino bajo aquella protección y habiendo conversado con él, le di papeles confidenciales de mi puño y letra, para ser entregados a Su Excelencia. Pensando que era más conveniente que regresara por tierra, le mandé utilizar el nombre fingido de John Anderson, con el cual había, bajo mi dirección, tomado tierra, y le di mis pasaportes para ir a White Plains en su camino a Nueva York. Por lo tanto este oficial no puede dejar de ser enviado inmediatamente a Nueva York, pues fue invitado para entrevistarse conmigo, para lo cual le mandé una bandera de parlamento y finalmente, le di pasaportes para su feliz regreso al lado de Su Excelencia; todo lo cual tenía yo entonces derecho de hacer, estando al servicio activo de América, bajo las órdenes del general