Colombeia

NewYork.—Julio 24— de 1784. A las doce y media del dia nos hicimos a la vela en la Shloop Friendship, Capn. Eradle, para Newhaven, en Conecticut (12—pasageros en todo) á las dos venimos al ancla siendo el viento y marea contrarios en newtown creek como 3 millas de NewYork, fuimos a tierra y tomamos un paseo hasta las 5— que nos bolvimos á bordo—a las 9 de la noche tuvimos tiempo bastante tempestuoso, pero serenó luego—á las 12.1/2 llamándose el viento al S. O. nos hicimos a la vela, y a la 1 pasamos Hellgate el Caribdis de esta sonda. 25. y siguiendo nuestra navegación con el proprio viento a las 8 de la mañana estavamos á 50 millas de NewYork—el tiempo continuó el mismo, y con la mayor serenidad llegamos a NewHeaven á las 3 de la tarde.—Ynmediatamente desembarcamos, todas las calles solas sin una alma pr. Que todo el mundo estava en la Yglesia, y en compañía de Mr. Austen tomó alojamiento en el cofeehouse Mrs Smith—á las cinco fui a oir un celebre predicador de Boston mr. Muray, cuio sistema es Salvación universal, el concurso era sumamte. Crecido, y su eloquencia simple y agradable—después estuve a visitar el Presidente de
New York, 24 de julio. A las doce y media del día nos hicimos a la vela en la balandra "Friendship", su capitán Bradley, para New Haven, en Connecticut, llevando doce pasajeros. Siendo el viento y la marea contrarios, anclamos en Newton Creek, como a tres millas de Nueva York, donde bajamos a tierra y dimos un paseo hasta las cinco, que volvimos a bordo. A las nueve de la noche tuvimos tiempo bastante tempestuoso pero luego serenó. A las doce y media, poniéndose el viento al SO., nos hicimos a la vela y a la una pasamos Hell Gate, el "Caribdis" de esta sonda. 25 de julio. Siguiendo nuestra navegación con el mismo viento, a las ocho de la mañana estábamos a cincuenta millas de Nueva York. El tiempo continuó el mismo y con la misma serenidad llegamos a New Haven a las tres de la tarde. Desembarcamos inmediatamente; todas las calles sin un alma porque todo el mundo estaba en la iglesia. En compañía de Mr. Austen tomé alojamiento en el Coffee House de Mrs. Smith y a las cinco fui a oír un célebre predicador de Boston, Mr. Murray, cuyo tema era la salvación universal. La asistencia era sumamente numerosa y su elocuencia sencilla y agradable. Después estuve a visitar al presidente de