este Colegio Revd Dr. Stiles pa quien traxe algunas cartas de recomendación, po estava fuera del lugar, tomé thée con su familia (mujer y quatro ó cinco hijas) y á las nueve me volvi á casa donde pasé el resto leyendo la admirable historia de Philipe 2o por Watson.
26.
El tiempo fue sumamente lluvioso de modo que toda la mañana me la pasé en casa leyendo los hechos del Duque de Alva, y su malvado soberano Phee. Iio—por la tarde vino a visitarme el Presidente Stiles, y en su compañía pasé a ver el Colegio, cuias leyes é institutos se vén en el quaderno anexo: con los Tutor 1 maestros Russel y Meigs pasé a las clases de Algebra, y Óptica, donde observé que en el modo mas simple y natural se les explicaban estas ciencias a los escolares; de aquí pasamos a la clase de Hebreo, cuio profesor es el mismo Preida, preocupado aun de alguna pedantería—la conclusión fue hir a la Capilla al reso ó Prayrs que duró pr. Media hora, y después al quarto de los tutores donde vebimos un vaso de vino, y combersamos pedantismos de Colegio hasta las 10 de la noche que me retiré á mi posada.
este colegio, Rev. Dr. Stiles, para quien traje algunas cartas de recomendación, pero se encontraba fuera de la ciudad. Tomé el té con su familia —mujer y cuatro o cinco hijas— y a las nueve me volví a casa donde pasé el resto de la noche leyendo la admirable historia de Felipe II, de Watson.
26 de julio.
El tiempo estaba sumamente lluvioso de modo que toda la mañana me la pasé en casa, leyendo los hechos del duque de Alba y de su malvado soberano Felipe II. Por la tarde vino a visitarme el presidente Stiles, y en su compañía pasé a ver el colegio. Con los "tutors" o maestros Russell y Meigs, pasé a las clases de álgebra y óptica donde observé que estas ciencias se explicaban a los escolares del modo más sencillo y natural. De aquí pasamos a la clase de hebreo, cuyo profesor es el mismo presidente, quien no está desprovisto de algo de pedantería. Para terminar fuimos a la capilla al rezo o "prayers" que duró media hora, y después al cuarto de los tutores donde bebimos un vaso de vino y conversamos pedantismos del colegio hasta las diez de la noche que me retiré a mi posada.