Colombeia

un prospecto sumamte. agradable y hermoso de todos estos alrededores y el rio de Conecticut (a)—por la noche bolvimos otra vez a la iglesia a gozar de la música ó ensaio que una vez al mes hacen los Cantores, y el maestro para repasar juntos lo que se tiene ia estudiado de Salmos, etc, esto duraría algo mas de una hora, y después me retiré a casa, harto y fatigado de Yglesia hasta los ojos. (a) luego que vajamos pasé al sementerio ó beringgrounrt y lei varios epitafios de los infinitos que hai alli sobre lapidas al estilo del Pais, por ellos se infiere que este parage es sumamte. sano, pues las datas de edad son bas,e. altas, y entre ellas conté más de 12—entre ochenta y noventa años de vida. 2. La mañana la he pasado leiendo en Casa, pues el calor ha sido tan excesivo que era imposible salir a ninguna parte.—al medio dia tuvimos la compañía del cura Mr. Marsh, su mugér, y varios otros sugetos con quien conversamos jovial y alegremte. sobre escriptura, &,… después del thé tomé un paseo, en compañia del jovn. Mr. Chester hermo del Corl, sobre the medows, que llaman á las orillas del rio, que estará una milla distante del centro de este lugar—estos prados se cubren de agua hasta la altura de 12 pies en la creciente del rio, y asi los avitantes se ven pre
una perspectiva sumamente agradable y hermosa, de todos estos alrededores y del río Connecticut. Por la noche volvimos de nuevo a la iglesia a escuchar la música o ensayo que los cantores hacen una vez al mes con el maestro, para repasar juntos lo que se tiene ya estudiado de sal­mos, etc. Esto duraría algo más de una hora y después me retiré a casa, fatigado y harto de iglesia hasta la coronilla. Al bajar pasé al cementerio o "Burial Ground" y leí varios epitafios de los numerosísimos que hay allí sobre lápidas al estilo del país. Por ellos se infiere que este lugar es sumamente sano, pues las edades de los fallecidos son bastantes altas y entre ellas conté más de doce entre ochenta y noventa años de vida. 2 de agosto. La mañana la he pasado leyendo en casa, pues el calor ha sido tan excesivo que era imposible salir a ninguna parte. Al mediodía tuvimos la compañía del cura Mr. Marsh, de su mujer y de varios otros sujetos con quienes conversamos jovial y alegremente sobre la Escritura, etc. Después del té, di un paseo en compañía del joven Mr. Chester, hermano del coronel, sobre los "meadows", como llaman aquí a las orillas del río, a una milla distante del centro de este lugar. Estos prados se cubren de agua hasta la altura de 12 pies con la creciente del río y los habitantes se ven pre