Colombeia

ral y agradable que quiera imaginarse.—á las 7 llegamos a Hartford, y me alojé en casa de Mr Murray.  5. A las 6 de la mañana partimos de Hartford con un tiempo hermoso y apasible—una joven muchacha de 13 á 14 años, mi criado y io era toda la Compañía—llegamos poco después de las 7 a Windsor, pequeño lugar como de unos 60 vecinos distante 6 millas del antecedente donde almorsamos, y al cavo de una hora proseguirnos hasta llegar al de Sufield, de la misma especie 12 millas mas adelante, aquí hicimos alto para dar un pienso a los caballos y luego proseguimos entrando en el estado de Massachussets hasta Springfield que está situado sobre las orillas de Conecticut river a la parte del este, por cuia razón tuvimos que pasar dho. Rio en una barca sobre nuestro Stage con caballos & no olvidaré mencionar aquí que el espíritu de republicanismo es tal en este pais que el moso de mulas qie governava el carruage y todos los demás nos sentavamos juntos a la mesa, y no fue con poca pena que huve de conseguir el que a mi Criado le diesen de comer separadamte.—todo el camino este desde Wethersfield á un lado y otro está lleno de Casas de Campo y arboles frutales, de modo quermas bien párese una calle campestre, y hermosamte. Adornada en ,el
ral y agradable que pueda imaginarse. A las siete llegamos a Hartford y me alojé en casa de Mr. Murray. 5 de agosto. A las seis de la mañana partimos de Hartford con un tiempo hermoso y apacible. Una joven muchacha de trece a catorce años, mi criado y yo, éramos únicamente los pasajeros. Poco después de las siete llegamos a Windsor, pequeño lugar como de unos sesenta vecinos, distante seis millas del antecedente, donde desayunamos y al cabo de una hora proseguimos doce millas más adelante hasta llegar a Suffield, del mismo estilo. Aquí hicimos alto para dar pienso a los caballos y luego proseguimos entrando en el Estado de Massachusetts hasta Springfield, situado sobre las orillas del río Connecticut en la parte este, por cuya razón tuvimos que pasar dicho río en una barca, con nuestra diligencia, caballos, etc. No olvidaré mencionar aquí, que el espíritu de republicanismo es tal en este país, que el mozo de muías que gobernaba el carruaje y todos los demás nos sentábamos juntos a la mesa, y no fue con poco trabajo que hube de conseguir el que a mi criado le diesen de comer separadamente. Todo este camino desde Wethersfield está a un lado y otro lleno de casas de campo y árboles frutales, de modo que más bien parece una calle campestre, hermosamente adornada en el