estilo rural que otra cosa: el camino es bastante bueno, y el terreno fértil y substancioso.—por la tarde tomé un paseo por todo el lugar este, que tendrá unas 200 casas, y al anocbeser me bolvi a mi posada (the Coffehouse) donde la pasé leyendo basta las once que me fui a la cama.
A las 8 aviendo oido tocar la campana de la Yglesia, rae informé que era para llamar al Pueblo á la escuela de Canto que se tenia dos veces a la semana in the Courthouse; efectivamte. me fui alli, y hallé que un maestro sentado en el puesto superior dava el tono, y dirigía á 20 ó 30 muchachas, y como 60 jóvenes que con sus libros de música, y su vela estavan sentados alrededor formando coro, y cantavan salmos y antiphonas en el gusto de Wethersfield. Algunas muchachas me se antojaron bien parecidas, y demostravan ser de las gentes mas desentes—es cosa singular que las mugeres excedan tanto á los hombres en el trage y modo!
6.
La mañana ha sido hermosa, y la he pasado parte leyendo, y parte viendo la Yglesia que es bastante capaz y de buen gusto, desde la torre ó Sieple de ella se vé todo el lugar y parte del rio Conecticut que presenta una perspectiva sumamte. Agradable y hermosa: en las inscripciones sepulcrales nada se vé de particular, y casi todas están casi arruinadas con motivo de no tener cerca el Cementerio, y los cerdos tenerlo todo hosado &c—después de comer estuve en compañía del Capn, de Artillería Jhon Bryant, (tiene la marca de honor del brazo derecho menos, que un cañón de los suios le llevó aviendose reventado en el fuerte Montgdniery sobre el Northriver.—) Comandte. De los Almacenes, fundición y demás pertenecientes á este arsenal a verlo todo… en dos almacenes de madera se conservan 7,500 fusiles de construcción francesa, y algunas armas viejas de la propria especie con que se comensó esta guerra; y como unas noventa piezas de artillería de bronce también de construcción francesa excepto 10, ú 12, que son fundidas aquí mismo,
estilo rural. El camino es bastante bueno y el terreno fértil y substancioso. Por la tarde tomé un paseo por todo este lugar que tendrá unas doscientas casas y al anochecer regresé a mi posada (The Coffee House) donde me quedé leyendo hasta las once, que me fui a la cama.
A las ocho, habiendo oído tocar la campana de la iglesia, me informé que era para llamar al pueblo a la escuela de canto que se reunía dos veces a la semana en CourtHouse. Me fui allí y encontré que efectivamente un maestro sentado en el puesto superior, daba el tono y dirigía a veinte o treinta muchachas y como sesenta jóvenes que con sus libros de música y su vela, estaban sentados alrededor formando coro y cantaban salmos y antífonas como en Wethersfield. Algunas muchachas se me antojaron bien parecidas y demostraban ser gente decente. ¡Es muy singular que las mujeres excedan tanto a los hombres en el traje y los modales!
6 de agosto.
La mañana ha sido hermosa y la he pasado parte leyendo y parte viendo la iglesia que es bastante capaz y de buen gusto. Desde su torre o steeple se ve todo el lugar y parte del río Connecticut, lo que presenta una perspectiva sumamente agradable y hermosa. En las inscripciones sepulcrales no se ve nada de particular y casi todas están arruinadas por no tener cercado el cementerio y tener los cerdos todo permitido. Después de comer y en compañía del capitán de artillería John Bryant, comandante de los almacenes, fundiciones de este arsenal, estuve a visitar todas sus dependencias. El capitán Bryant lleva, como marca de honor, el brazo derecho menos, arrancado por un cañón de los suyos que reventó en el fuerte Montgomery sobre el North River. En dos almacenes de madera se conservan 7.500 fusiles de construcción francesa y algunas armas viejas de la misma especie con que se comenzó esta guerra, así como unas noventa piezas de artillería de bronce, también de construcción francesa —excepto diez o doce que son fundidas aquí mismo—