barcasion no podia hacerse a la vela hasta el ser de lia, porque no pueden navegar de noche sin exponerse á varar á cada paso, por ser el rio estrecho, y de poca agua; en dha. Posada encontré la Posadera que me abló mucho del exercito francés quando pasó pr. aquel parage &c. (este fué el camino pr. donde baxó de Provida á WestPointe) con otras curiosas historias, qe. junto con el ordeñar las Bacas al ponerse el Sol me entretuvieron aquella tarde… la noche se pasó leyendo la vida de Philipe 3o por el insigne historiador Watson, hasta las once que me fui á la cama.
13.
A las 4 de la mañana vino el bote por mi á tierra, y me embarqué inmediatamte; nos hicimos luego á la vela y con un poquito de viento favorable, y la marea vajamos hasta Potapogue distante 17 millas del antecedte. Donde pr. Un descuido del Capitán baró el barco á las 3 de la tarde—con este motivo, y no podernos ia bacer á la vela hasta el dia siguiente, me fui a tierra en esta especie de Creek, (e) y alli me alojé en una mui mala posada que es lo que se encuentra; la Posadera encontrava que io estava algo triste, y me decia, progimo parece que
(e) Entro las varias pequeñas embarcaciones que aquí se ven construiendo sobre la rivera de esta creek, hai una cuio porte me pareció sumanmte. Extraordo (como 900 tonels.) y preguntando pr ello me informaron qe. Alli estava desde antes de la guerra, quando riñendo el amo y el constructor, paró la obra hasta el dia, qe. Estando las maderas ya podridas, no hai quien dé una guinea por ella.
barcación no podía hacerse a la vela hasta ser de día, porque no pueden navegar de noche sin exponerse a varar a cada paso, por ser el río estrecho y de poca agua. La posadera me habló mucho del ejército francés cuando pasó por aquí —éste fue el camino por donde bajó de Providencia a West Point— con otras curiosas historias, que junto con el ordeñar de las vacas al ponerse el sol, me entretuvieron aquella tarde. La noche se pasó leyendo la vida de Felipe III por el insigne historiador Watson, hasta las once que me fui a la cama.
13 de agosto.
A las cuatro de la mañana vino el bote a buscarme a tierra y me embarqué inmediatamente. Nos hicimos luego a la vela y con un poquito de viento favorable y la marea, bajamos 17 millas hasta Potapogue, donde por un descuido del capitán varó el barco a las tres de la tarde. Con este motivo y no poder hacernos a la vela hasta el día siguiente, me fui a tierra en esta especie de creek, donde me alojé en una muy mala posada, que es lo que se encuentra. La posadera encontraba que yo estaba algo triste y me decía: "Prójimo, parece que
Entre las varias pequeñas embarcaciones que se están construyendo sobre la ribera de este "creek" hay una cuyo porte me pareció extraordinario, como de 900 toneladas. Preguntando por ello me informaron que estaba allí desde antes de la guerra, cuando riñendo el amo y el constructor, paró la obra hasta el día, que estando las maderas ya podridas no hay quien dé una guinea por ella.