Colombeia

curiosa colección de los Poetas Yngleses pr. Bayle. 25. Después de almorsar nos restituimos á Saggharbour en solicitud de embarcasion para NewPort, y no haviendo ninguna tuvimos que tener paciencia.—el dia, y noche se pasó leiendo, pues el lugar es de lo peor que quiera imaginarse. 26. Ni barco, ni sociedad con que tuvimos que entregarnos a los Libros enteramte… p. la noche vino un tal Capn. Latían, y me ofreció que su barco saldría mañana pr la mañana para NewPort. Dios lo quiera!. 27. Con la expectativa de embarcarme me levanté temprano concluí de escrivir mi diario hasta el dia, y son ia las 9, y el barco aun no parece… efectivamte. hasta por la tarde no pareció, ni el dho. Capn, ha tenido tampoco animo de salir.—lo peor es que una terciana que hace dias me está amenazando aumenta aqui considerablemente. — pr. la tarde estuve á visitar en compa del Dr. Gardiner á mr. & mrs. Jacob Conkling que me lo insignuaron; a casa después á leer hasta la hora de acostarse. 28. Oi era el dia del embarque, pero siendo el viento contrario, no ha podido ser; leer y mas leer.—al anocheser estuve etretenido en ver los marineros divertirse á la Lucha y al Salto, proprios exercicios de hombres tan ro
curiosa colección de los poetas ingleses por Baylc. 25 de agosto. Después de desayunar regresamos a Sag Harbour en solicitud de embarcación para New Port y no habiendo ninguna tuvimos que tener paciencia. El día y la noche se pasó leyendo, pues este lugar es de lo peor que pueda imaginarse. 26 de agosto. Ni barco ni sociedad, por lo que tuvimos que entregarnos enteramente a los libros. Por la noche vino un tal capitán Lattan y me ofreció que su barco saldría mañana por la mañana para New Port. ¡Dios lo quiera! 27 de agosto. Con la esperanza de embarcarme me levanté temprano, concluí de escribir mi diario hasta el día y son ya las nueve y el barco aún no aparece… Efectivamente hasta por la tarde no apareció, ni el dicho capitán ha tenido tampoco ánimo de salir. Lo peor es que una terciana que hace días me está amenazando aumenta aquí considerablemente. Por la tarde estuve a visitar, acompañado del Dr. Gardiner, a Mr. y Mrs. Jacob Conkling y luego a casa a leer hasta la hora de acostarme. 28 de agosto. Hoy era el día del embarque, pero siendo el viento contrario, no ha podido ser. Leer y más leer. Al anochecer me entretuve viendo a los marineros divertirse en "la lucha" y el "salto", ejercicios propios de hombres tan ro