Colombeia

de la Yglesia Británica, que es bastante alta y comanda un gran prospecto, pero el orizonte estava sumamte. cargado, y asi tuvimos que dexar nuestras observaciones para mejor ocasión—nos entretuvimos en visitar el interior de dha. Yglesia que es mui bonita y capaz, y tiene ademas un buen órgano… á las 6 me fui a tomar thé con miss Hiinler en cuia agradable compañía estuve hasta las 8, hablamos francés, y algo de literatura, pero poca cosa pa formar juicio aun de aquí me dirigí en busca del Docr. Newman, para qn. trahia una esquela credencial; le encontré en casa, vevimos un vaso de grogue, y entregúele mi dimisoria; con lo qual me ofreció introducirme en parte buena, y segura.—hizome presente de un impreso de sus curasiones y descubrimientos, y salimonos á dar un paseo que se dirigió al templo de una de las mejores nimphas, donde me dejo, bien recomendado; se fue, y nosotros nos dirijimos al altar donde consumamos un solemne sacrificio á Venus.—á las 10 me bolvi á casa donde lo pasé leiendo hasta la hora de acostarme. Sepre. 1o Escrivi mi diario hasta el dia, y
de la iglesia británica, que es bastante alta y domina una gran perspectiva, pero el horizonte estaba sumamente cargado y tuvimos que dejar nuestras observaciones para mejor ocasión. Nos entretuvimos en visitar el interior de dicha iglesia, que es muy bonita y capaz y tiene además un buen órgano. A las seis me fui a tomar el té con Miss Hunter, en cuya agradable compañía estuve hasta las ocho; hablamos francés y algo de literatura, pero poca cosa para formar juicio aún… De aquí me dirigí en busca del Dr. Newman para quien traía una esquela credencial. Lo encontré en casa, bebimos un vaso de grog y le entregué mi dimisoria, con lo cual me ofreció introducirme en lugar bueno y seguro. Me presentó un impreso de sus curaciones y descubrimientos y salimos a dar un paseo que se dirigió al templo de una de las mejores ninfas, donde me dejó bien recomendado. Se fue, y nosotros nos dirigimos al altar, donde consumamos un solemne sacrificio a Venus. A las diez me volví a casa, donde lo pasé leyendo hasta la hora de acostarme. 1° de septiembre. Puse mi diario al día y