que estuvieron aqui durante la guerra, no solo se recobraron perfectamte., sino que quando se embarcaron no dexaron un enfermo siquiera en el hospital… de modo que justamente merece esta isla el titulo que le dan of the Paradise of NewEngland: y sus campos serian igualmte. bellos y agradables, si asi como están perfectamte. cultivados no les faltase el adorno de de los arboles, y Bosques, que los exercitos destruieron entérame, durante la guerra, lo qual da un aire de aridez á todos sus campos y siembras, justamte. como se vé en la Mancha, en Castilla.
31.
Esta mañana se ha pasado escriviendo la maior parte para NewYork… después estuve á ver á miss B. Hiinler que conforme á su promesa baxó á verme, y io tuve el gusto de hacerle una larga visita… convidóme á tomar thé pr la tarde, qe. acepte gustoso.—á las 3 fui á comer en casa de mr. Champlain qe me combidó el dia antecedte., y en compañía de su muger, hija, madre, y dos niños comimos mui gustosa, y sociablemte. (mui delicada, aunque frugal mesa, por cierto) hasta las cinco, que fuimos él y io á dar una visita al lugar y Babia, desde el tope del Steeple, ó torre
que los ejércitos británico y francés que estuvieron aquí durante la guerra, no sólo se recobraron perfectamente, sino que cuando se embarcaron no dejaron siquiera un enfermo en el hospital. De modo que justamente merece esta isla el título que le dan de "Paradise of New England. Sus campos serían igualmente bellos y agradables si así como están perfectamente cultivados, no les faltase el adorno de los árboles y bosques que los ejércitos destruyeron totalmente durante la guerra, lo cual da un aire de aridez a todos sus campos y siembras, como se ve en La Mancha, en Castilla.
31 de agosto.
La mayor parte de esta mañana la he pasado escribiendo para Nueva York. Después estuve a ver a Miss Peggy Hunter, quien conforme a su promesa, bajó a verme y yo tuve el gusto de hacerle una larga visita. Me convidó a tomar el té por la tarde, lo que acepté gustoso. A las tres fui a almorzar a casa de Mr. Champlin que me había convidado el día anterior y en compañía de su mujer, hija, madre y dos niños comimos muy gustosa y sociablemente, en mesa muy delicada, aunque frugal por cierto. A las cinco fuimos Mr. Champlin y yo a hacer una visita al lugar y bahía. Subimos al steeple o torre