Colombeia

reloxero que ba hecho grandes progresos en este arte (Sirel Dodge) como lo es un relox que sin darle cuerda anda constantemto. montándose con el aire.—El Tente. Govor. Jabez Bowen Esqr. no se hallava en el lugar, y asi entregué la carta á Mr. Clark que es su yerno: pasamos después a la Corte que justamte. está en Estrados, y allí estuvimos oiendo los procedimto. y debates hasta la 1a que io me retiré á mi Posada, y Mr. Clark á su Casa.—Por la tarde estuve á tomar Thé con Mrs. Clark, en cuia compañía estava miss B. Bowen, y varios sugetos de Charleston, S. Carolina que han venido á restablecer su salud pr. estos Países.—estava alli igualmte. el celebre Docr. Moyes de Edimbourg en Escocia, que hace poco vino á este continente en compañía de Mrs. Helly una viuda negociante de Ynglata—está pe.rfectamte. ciego desde que tenia 18 meses de edad, y sin embargo ha adquirido una clasica educación, y variedad de conocimiento que realmte. sorprende.—su porte es sumamte desente, y su persona, jr trato agradables (la edad será como de 32 años) la combersacion festiva, apacible, erudita, y algunas veces jocosa… io promoví algunos asuntos en que el entró con interez á discutir, y de aqui resultó que nos enlazamos en asuntos literarios hasta que era tarde, él se retiró á su Posada y io á la mia. 10. Por la mañana estuve escriviendo el diario, y a eso de las once emprendi, un paseo por el
relojero, Seril Dodge, que ha hecho grandes progresos en este arte, como lo es un reloj que sin darle cuerda anda constantemente montándose con el aire. El teniente gobernador Jabez Bowen, Esq., no se hallaba en la ciudad, y así entregué la carta a Mr. Clark que es su yerno. Pasamos después a la corte, que justamente está en sesión, y allí estuvimos oyendo los procedimientos y debates hasta la una que yo me retiré a mi posada y Mr. Clark a su casa. Por la tarde estuve a tomar el té con Mrs. Clark, en cuya compañía estaba Miss B. Bowen y varios sujetos de Charleston, Carolina del Sur, que han venido a restablecer su salud por estos lugares., Estaba allí igualmente el célebre Dr. Moyes, de Edimburgo en Escocia, que hace poco vino a este continente en compañía de Mrs. Helly, una viuda negociante de Inglaterra. Está totalmente ciego desde la edad de 18 meses y sin embargo ha adquirido una educación clásica y una variedad de conocimientos que realmente sorprende. Su porte es sumamente decente y su persona y trato agradables, la conversación festiva, apacible, erudita y algunas veces jocosa. Tiene alrededor de 32 años. Yo promoví algunos temas que él discutió con interés y de aquí resultó que nos lanzamos en asuntos literarios hasta tarde, en que él se retiró a su posada y yo a la mía. 10 de septiembre. Por la mañana estuve escribiendo el diario y a eso de las once emprendí un paseo por el