Colombeia

entos extensos en la Legislación.—tuvimos nuestras conferencias mui dilatadas á cerca de la Constitución de esta República, y á dos objecciones que le propuse sobre la materia, manifestó combenir con migo después que masticó bien los puntos: La primera fue, como en una democracia cuia base era la virtud, no se le señalava puesto alguna á esta? y por el contrario todas las dignidades y el poder se daba á la Propiedad? que es justamte. el veneno de una República semejante!—el otro fue, la contradicción que observava entre admitir como uno de los derechos de la humanidad, el tributar culto al ente Supremo del modo y forma que le paresca; sin dar predominancia pr. Ley á Secta alguna; y que después se excluia de todo cargo legislativo, ó representativo al que no jurase ser de la religión Christiana!.... graves solecismos sin duda.—me dio igualmte. muchas noticias interesantes sobre el origen, principios, y ocurrencias de la pasada rebolucion, favoreciéndome con su trato familiarmente. James Bowdoin, Esqr. Presidte de la Academia Americana de Artes y Siencias: y ExPresidente de la Convención quando se formó la Constitución del Estado.—es sugeto de Profundos conosimientos en Phisica experimental; tiene alguna erudiccion, juicio, y suave trato: le he merecido particular amistad y aprecio; igual
entos en legislación. Tuvimos charlas muy amplias acerca de la Constitución de esta república, y a dos objeciones que le presenté sobre la materia, manifestó su acuerdo conmigo, después que meditó bien los puntos. La primera fue: ¿cómo en una democracia, cuya base era la virtud, no se le señalaba puesto a ésta, y por el contrario, todas las dignidades y el poder se daban a la "propiedad", que es justamente el veneno de una república semejante? La otra fue, la contradicción que observaba entre admitir como uno de los derechos de la humanidad, el tributar culto al Ser Supremo del modo y forma que le parezca, sin dar predominancia a ley o secta alguna, y que después se excluya de todo cargo legislativo o representativo al que no jurase ser de religión cristiana. Graves solecismos, sin duda. Me dio igualmente muchas noticias interesantes sobre el origen, principios y ocurrencias de la pasada revolución, favoreciéndome con su trato familiarmente James Bowdoin Esq., presidente de la Academia Americana de Artes y Ciencias y ex presidente de la Convención cuando se formó la Constitución del Estado. Es sujeto de profundos conocimientos en física experimental; tiene alguna erudición, juicio y suave trato. Le he merecido particular amistad y aprecio