crivir con Verdad y acierto la historia presente se encuentre con estas contradicciones entre el nombre proprio de los sitios, y el de los sucesos? á menos de que un monumento erigido ahora á la inmortalidad sobre el proprio parage, no aclare esta duda… Luego procedimos á Cambridge, donde en compañía de algunos Tutores (el Presidte. no se hallava en casa) procedimos á ver el Colegio; las avitaciones de estos, y las de los estudiantes son conmodas tal qual, y sin ningún gusto ni adorno.—La Librería es bastante bien dispuesta, y con aseo.—unos 12.000 volúmenes componen ahora el cuerpo de sus Libros, ingleses pr. lo general aunque no mal escogidos.—el quarto ó gavinete de historia natural, á penas merece el nombre, unas pocas cosas de esta especie, desordenadamte. colocadas en lo que allí se vé, y entre ellas un diente monstruoso de los encontrados aquí de aquellos extraordinarios animales carnívoros, maiores que el Elephante, y que no conosemos, según ha declarado la Sociedad de Londres con presencia de las osamentas halladas en varios parages de este Continente, y remitidas á inglaterra para el mismo proposito.—después pasamos á la sala philosofica que llaman, y es un salón espacioso, bien proporcionado, y adornado con algunos retratos de los principales bien hechores del Colegio, algunos gravados de Copley (nativo de esta Ciudad; y un busto en marmol de milord Chatam, obra de mediano mérito.—La llave del Aparato philo
cribir con verdad y acierto la historia presente, se encuentren con estas contradicciones entre el nombre propio de los "sitios" y el de los "sucesos"? A menos que un monumento, erigido ahora a la inmortalidad sobre el propio paraje, aclare esta duda. Luego proseguimos a Cambridge donde en compañía de algunos preceptores — el Presidente no se hallaba en casa— procedimos a ver el Colegio. Tanto las habitaciones de éstos como las de los estudiantes son medianamente cómodas, y desprovistas de gusto y adornos. La biblioteca está bastante bien dispuesta y con limpieza. La componen unos 12.000 volúmenes, ingleses por lo general y no mal escogidos. El cuarto o gabinete de historia natural apenas merece este nombre. Lo que allí se ve son unas pocas cosas de esta especie, desordenadamente colocadas, y entre ellas un diente monstruoso de los encontrados aquí de aquellos extraordinarios animales carnívoros, mayores que el elefante, y que no conocemos, según ha declarado la Sociedad de Londres en presencia de las osamentas halladas en varios parajes de este continente y remitidas a Inglaterra con el propósito de ser examinadas. Después pasamos a la sala "filosófica" que llaman, que es un salón espacioso, bien proporcionado y adornado con algunos retratos de los principales bienhechores del Colegio, algunos grabados de Copley (nativo de esta ciudad) y un busto en mármol de Milord Chatham, obra de mediano mérito. La llave del aparato filo