Colombeia

mo apartamento, y Sala que vivió Benedicto XIV. quando solo era un Comisionado de la Curia Pontificia: esto me fue de suma satisfacción, y luego hice trasportár el equipaje por mi criado, para salir de aquella maldita Posadaen el Ínterin nos fuimos á un Café inmediato, que ciertamte. es bastante aseado, y mui bien pintado al fresco en el gusto dei grotesco de Rafael, donde encontramos mui buena Compañia, y sociedad de gente Literaria que forman su sirculo, hasta qo. es ora del Theatro, y admiten con gusto al forastero, que anuncia ser hombre de modo.—á las 7 marché á Piazza di Spagna, inmediato adonde está el Theatro de Aliberti uno de los maiores y mejores qe. hai en Roma; y un Thelon que representava la prespectiva de un Pórtico con la gran escalera de un Palacio &c… es uno de los mejores rasgos en su especie qe. io lie visto jamás: entre los actores solo el soprano Rubinelli es de merito, el resto no vale nada; y los bailes son insufribles, pues las mugeres son representadas pr hombres que con calsones negros, y de todos colores, hacen ver sus cochinas ñas que es una indecencia… en la representación sucede lo mismo, y asi da asco ver las Damas—el govierno no quiere sin embargo dexár montar las mugeres al Theatro; como si los desordenes que pueden resultar de la opuesta condueño fuesen mas infames.—á las 11 me retiré á casa, donde entré mi sena, fuego, y un magnifico Lecho en que reposé con o descanso toda la noche. 27. Por la mañana me trajo mi chocolate a la Cama la Sega Anna; y quando me huve levantado me presentó su
mo apartamento y sala en que vivió Benedicto XIV, cuando solo era Comisionado de la Curia Pontificia. Esto me fue de suma satisfacción y luego hice transportar el equipaje por mi criado para salir de aquella maldita posada. En el Ínterin nos fuimos a un café inmediato, que ciertamente es bastante aseado y muy bien pintado al fresco, en el gusto del «grotesco» de Rafael, donde encontramos muy buena compañía y sociedad de gente literaria que forman su círculo hasta que es hora del teatro y admiten con gusto al forastero que anuncia ser hombre de modo. A las siete marché a la Plaza de España, inmediato a donde está el Teatro de Aliberti, uno de los mayores y mejores que hay en Roma, con un telón que representaba la perspectiva de un pórtico con la gran escalera de un palacio, etc... es uno de los mejores rasgos en su especie que yo he visto jamás. Entre los autores solo el soprano Rubinelli es de mérito; el resto no vale nada y los bañes son insufribles, pues las mujeres son representadas por hombres que con calzones negros y de todos colores, hacen ver sus cochinas piernas que es una indecencia. En la representación sucede lo mismo y así da asco ver a las damas. El gobierno no quiere, sin embargo, dejar montar las mujeres al teatro, como si los desórdenes que pueden resultar de la opuesta conducta no fuesen más infames. A las once me retiré a casa donde encontré mi cena, fuego y un magnífico lecho en que reposé con sumo descanso toda la noche. 27 de enero. Por la mañana me trajo mi chocolate a la cama la señora Anna y cuando me hube levantado, me presentó su