Colombeia

pa qe. la elevase en frente del gran Pórtico di S. Gio: in Laterano… que lastima que esta noble idea no se huviese realizado!inmediato sobre la propria Plaza está la Scala Santa, celebre Santuario en que Sixto V. hizo poner 28 escalones de marmol blanco, los mismos dicen qe. estavan en la Casa de Pilato en Gerusalem, y qe. J.C. subió en tiempo de su pasión… no se pueden montar sino de rodillas, y están ia tan gastados de la multitud de devotos que los suben constantemte., que han puesto tablas ensima que se pueden renovar, y estorvarán la extinción absoluta de una reliquia tan preciosa: bai ademas dos otras escalas al lado qe. se montan y baxan como se quiere, y pr. Ellas subimos nosotros (qe. es tabamos de prisa y no acostumbrados á marchar de Rodillas) al Santa Santorum qe. está ensima, donde se venera un imagen del Salvador hecha, ó comenzada por S. Lucas, y concluida por ios Angeles… que según lo que io pude examinar, no me párese son tan buenos artistas como nosotros eremos, los S. S. angelitos.—Se ere que la casa del Emperador M. Aurelio estava aqui inmediata, pues la celebre estatua suia Eqneslre que se vé en el Campidoglio, se encontró accidentalmente junto á la Scala Santa… ó que sublimes Pensamientos, esta sola idea no reclama, al hombre instruido y versado en la historia!—En fin de aqui nos marchamos en nro. Coche al Paseo, que estava pleno á las 4.—los trenes eran buenos generalmte, y los mejores en el gusto Yngles qe. ellos prefieren; mas la sobre carga de dos rangos de Criados en librea detrás del coche, y solo dos caballos, pr. lo común, al tiro, no me párese racional: los Criados de Cardenales llevan pr. Lo
para que lo elevase enfrente del gran Pórtico de San Juan de Letrán. ¡Qué lástima que esta noble idea no se hubiese realizado! Inmediatamente sobre la propia plaza está la Scala Santa, célebre santuario en que Sixto V hizo poner 28 escalones de mármol blanco; los mismos, dicen, que estaban en la casa de Pilatos, en Jerusalén y que Jesucristo subió en tiempo de su pasión… No se pueden montar sino de rodillas y están ya tan gastados de la multitud de devotos que los suben constantemente, que han puesto tablas encima que se pueden renovar y estorbarán la extinción absoluta de reliquia tan preciosa. Hay, además, otras escaleras al lado, que se suben y bajan como se quiere, y por ellas subimos nosotros —que estábamos de prisa y no acostumbrados a marchar de rodillas— al Sanctasanctórum, que está encima, donde se venera una imagen del Salvador, hecha o comenzada por San Lucas y concluida por los Ángeles. Según lo que yo pude examinar no son tan buenos artistas, como nosotros creemos, los señores angelitos. Se cree que la casa del Emperador Marco Aurelio estaba aquí inmediata, pues la célebre estatua suya, ecuestre, que se ve en el Campidoglio, se encontró accidentalmente junto a la Scala Santa. ¡Oh, qué sublimes pensamientos no reclama esta sola idea al hombre instruido y versado en la historia! En fin, de aquí nos marchamos en nuestro coche al paseo que estaba pleno a las cuatro. Los trenes es eran buenos generalmente y los mejores en el gusto inglés que ellos prefieren. Mas la sobrecarga de dos rangos de criados en librea, detrás del coche y por lo común, solo dos caballos al tiro, no me parece racional. Los criados de Cardenales llevan por lo