Colombeia

civil y que era gran practico del Lugar (pues de otra manera hai riesgo de perderse en este Laberinto) y amigo del Sigs. Luigi, nos proveio á cada uno de una luz, marchando todos unidos para no perderse… baxamos pr. la Yglesia misma á daos, soterraneos por una gran escala que nos condujo á infinitas galerías, qe. corren en todas direcciones, y muchas tienen dos y tres planos unas sobre otras, formando accidentalmte. por una y otra parte, pequeños apartamentos en forma de Celdas como para avitacion de algunas gentes—los lados Laterales están cortados con sumo inteligencia en forma de sepulcros para una sola persona, y después con igual curiosidad cubiertos con ladrillo sutil, ú tablas de marmol; sobre los cuales se suele ver alguna inscripción, cruz, &c… y aquellos en quienes se enquentran instrumentos de martirio, ó una garrafiña de sangre son tenidos pr. depósitos Santos, y sus huesos distribuidos como reliquias authenticas. Por esta razón cuando entramos nos informó el fraile que avia excomunión maior para el qe. extrajese la menor parte sin permiso… no obstante mi Compo, y mi criado aprovechando la favorable ocasión, se llenaron bien las faltriqueras á escondidas, de canillas y huesos sagrados… io reia entre mi grandemte. del pasaje; y considerando que ia abríamos hecho al menos un par de millas, sin variación de objeto, propuse nuestra retirada, que mis fatigados compañeros deseavan igualmte. y venimos á un apartamto. que está serca de la salida
civil, —que era gran práctico del lugar, pues de otra manera hay riesgo de perderse en este laberinto— y amigo del señor Luigi, nos proveyó a cada uno de luz, marchando todos unidos para no perderse. Bajamos por la iglesia misma a dichos subterráneos por una gran escala que nos condujo a infinitas galerías que corren en todas direcciones y muchas tienen dos y tres planos, unas sobre otras, formando accidentalmente por una y otra parte, pequeños apartamentos en forma de celdas, como para habitación de algunas gentes. Los lados laterales están cortados con suma inteligencia en forma de sepulcros para una sola persona y después, cubiertos con igual curiosidad con ladrillo sutil o tablas de mármol, sobre los cuales se suele ver alguna inscripción, cruz, etc. Aquéllos en quienes se encuentran instrumentos de martirio o una garrafilla de sangre son tenidos por depósitos santos y sus huesos distribuidos como reliquias auténticas. Por esta razón, cuando entramos, nos informó el fraile que había excomunión mayor para el que extrajese la menor parte sin permiso. No obstante, mi compañero y mi criado, aprovechando la favorable ocasión, se llenaron bien las faltriqueras, a escondidas, de canillas y huesos sagrados. Yo reía entre mí grandemente del pasaje, y considerando que ya habríamos hecho al menos un par de millas sin variación de objeto, propuse nuestra retirada, que mis fatigados compañeros deseaban igualmente. Vinimos a un apartamento que está cerca de la salida,